Unos 40 representantes de la Curva Jove han interrumpido de forma pacífica el entrenamiento del Espanyol y han pedido hablar con Mauricio Pochettino, el técnico, y los capitanes del equipo. Ha sido una invasión pacífica. No ha habido gritos ni acciones violentas. Ha habido respeto en todo momento. Eloy, el director de la ciudad deportiva, ha permitido el acceso de los seguidores hasta las puertas del gimnasio. Pochettino, que estaba viendo un vídeo con sus futbolistas, ha aceptado la reunión y les ha permitido entrar en el gimnasio para hablar de la situación del equipo. A esta cita también han asistido los cuatro capitanes.
La movilización ha sido espontánea. El mejor grupo de animación del club decidió realizar la reunión en Valencia, tras la derrota ante el Levante. El grupo ha decidido dar este paso por la falta de resultados deportivos desde la pasada temporada. "Les hemos pedido que se impliquen más en el club, que se esfuercen más, que tengan más detalles con la afición. Les hemos dicho que el aficionado está viendo a un Espanyol sin alegría, que los niños tienen muy pocas ganas de ir al campo, que no tienen ídolos. Y también les hemos hecho llegar que la Curva va a estar siempre a su lado", ha afirmado Ricard Fernández, portavoz de la Curva Jove, a la COPE. El representante de esta peña perica ha explicado que Pochettino y los jugadores les han respondido que tienen muchas ganas de cambiar la dinámica del equipo. "A lo mejor les hemos dado una inyección de moral y les puede motivar. Y les hemos recalcado que el equipo no va a estar nunca solo", ha dicho Fernández.