Hasta que no marcó el tercer tanto del Madrid en San Mamés no se le vio sonreír. Cristiano Ronaldo, obsesionado también con superar a Messi en la histórica clasificación de goleadores de la Liga, caminaba hacia la desesperación más absoluta, pese a que el título de Liga ya estaba en el morral. Quiso concentrarse al máximo para intentar neutralizar la ventaja que le sacó la estrella azulgrana en la jornada de ayer con sus tres goles en el Camp Nou, pero se cargó de frustración con otro lanzamiento de penalti inofensivo. El segundo error en una semana después del que le detuvo Neuer en la tanda de penaltis contra el Bayern que decidía el pase a la final de la Champions. Otro lanzamiento decepcionante que llevó a San Mamés a ensañarse con él y a recordarle lo ocurrido el día 25 en el Bernabéu.
Información publicada en la página 51 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 03 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
«Bayer, Bayern» le gritaron los aficionados vascos mientras él se tiraba de los pelos. Ni siquiera la gran asistencia que brindó a Özil en el segundo tanto le animaron lo más mínimo. Después de 22 penaltis seguidos marcados en la Liga había fallado el más importante en ese momento. Mucho menos trascendente, eso sí, que el desperdiciado ante el conjunto dirigido por Heynckes. El de anoche al fin y al cabo no tardó en pasar a un segundo plano, sobre todo cuando por fin vio puerta y cabeceó el tercer gol madridista.
Tuvo a tiro el segundo de su cuenta, pero Iraizoz le adivinó la intención y dejó las cosas como estaban en el tiempo añadido mientras la hinchada rojiblanca volvía a mofarse de su error. La reacción de Cristiano fue provocar a los aficionados con la mano derecha mostrando los tres dedos que reflejaban la goleada después de señalarse el escudo y el logotipo de la Liga. Después, cuando Javi Martínez fue a recriminárselo le dedicó un corte de mangas, que acabó de encender a San Mamés en su contra. Florentino Pérez no estuvo allí para verlo porque presuntas obligaciones empresariales se lo impidieron.