Diez meses de inhabilitación. Ese es el castigo que la Comisión Disciplinaria de la Federación de Fútbol Italiana ha decretado para Antonio Conte, entrenador del Juventus de Turín (vigente campeón del Calcio), por el escándalo de amaño de partidos durante la temporada 2010-2011
Conte era técnico del Siena en la temporada y, pese a saber que los partidos de la Serie B, contra el Novara y el Albinoleffe estaban comprados no quiso informar a las autoridades federativas. El exjugador de la Vecchia Signora empezará a cumplir su sanción este sábado, en la Supercopa ante el Nápoles que se jugará en Pekín.
Los que se han librado han sido los también juventinos Leonardo Bonucci y Simone Pepe (ambos por amañanar el Bari-Udinese) y delantero Marco di Vaio, a los que Filippo Carobbio, exjugador del Siena, había implicado. El primero, que se arriesgaba a tres años y medio de inhabilitación, se perdió la Eurocopa por este escándalo.
El Lecce y el Grossetto bajan de la Serie B a la tercera división, el Novara empezará la Serie B con dos puntos menos y el Bolonia, de Primera, pagará una multa de 30.000 euros. El presidente del Grosseto, Piero Camilli y el expresidente del Lecce Giovanni Semeraro estarán cinco años inhabilitados y el segundo entrenador de Conte, Angelo Alessio, con 8 meses.
Estas sanciones se enmarcan dentro del escándalo por la existencia de una trama, con ramificaciones en el extranjero, que condicionó o intentó condicionar durante varios meses y hasta la temporada 2010-2011 los resultados de algunos partidos de varias categorías del fútbol italiano. Más allá de los castigos deportivos, la investigación judicial sigue su curso.