El futbolista Dani Benítez (derecha) lanza una botella al árbitro Clos Gómez al final del Granada-Madrid del sábado pasado. JON NAZCA | REUTERS
El Comité de Competición ha impuesto tres meses de sanción a Dani Benítez, el delantero del Granada que al término del partido frente al Madrid, el pasado sábado, lanzó una botella a la cara al árbitro Clos Gómez.
El órgano sancionador de la Federación Española de Fútbol, presidido por Alfredo Flórez, ha aplicado al futbolista la sanción mínima estipulada para estos casos, ya que el artículo 99.1 del código disciplinario de la federación estipula que habrá una "suspensión de tres a seis meses para el que agrediese al árbitro principal, a los asistentes, cuarto árbitro, directivos o autoridades deportivas, siempre que la acción fuere única y no originase ninguna consecuencia dañosa". Esto último ha sido lo que ha llevado al comité a aplicar el grado mínimo de la sanción.
El organismo también ha tenido en cuenta el arrepentimiento de Benítez, quien públicamente admitió que había cometido un grave error. "Fue una cagada. No puedo poner excusas. Pido perdón a todas las personas y a los niños", afirmó este martes el futbolista tras el entrenamiento del Granada, que el próximo sábado se juega el descenso en el campo del Rayo Vallecano. El jugador tendrá que cumplir el castigo durante el periodo de competición, por lo que Benítez no volverá a jugar hasta finales de noviembre.