El sueño de la medalla de plata se complica para el excelente dúo de la sincronizada española formada por Andrea Fuentes y Ona Carbonell, que hoy llegará a la pelea por el podio en el Aquatic Centre en tercera posición.
Andreas Fuentes y Ona Carbonell se disponen a ejecutar el concurso de rutina libre, a ritmo de tango, ayer en Londres. EFE / LAVANDEIRA JR
Información publicada en la página 317 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 07 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Una valoración más baja de lo previsible del ejercicio libre (96,590), el fuerte de la pareja española, las colocó por detrás de las chinas Xuechen Huang y Ou Liu (96,710), 12 centésimas que pueden suponer la diferencia entre la plata y el bronce, ya que el oro parece indiscutible para las intocables rusas Natalia Ish-chenko y Svetlana Romashina (98,600).
A ritmo de tango, con los acordes de La comparsita, Fuentes y Carbonell se situaron ayer en el camino de las medallas. Pero no desde el lugar en el que se esperaban. La creatividad, la puesta en escena, la coreografía y el ritmo siempre han sido las señas de identidad de la sincro española. El numeroso público que acudió al Aquatic Centre así lo reconoció, jaleando el ejercicio de principio a fin. No fue esa la opinión del jurado. El podio se decidirá hoy en una cerrada pelea con el equipo chino como rival, ya que Rusia parece lanzada hacia el triunfo, ganadora de las últimas seis medallas de oro en los últimos Juegos.
No pudo evitar torcer el gesto la seleccionadora española Anna Tarrès después de la actuación de la pareja española ni tampoco las dos integrantes del equipo, molestas porque la puntuación que los jueces otorgaron al ejercicio no correspondió a su nivel de ejecución. «Hemos salido muy contentas del agua, porque creíamos que nos había salido bastante bien, pero luego al ver la nota se nos ha quedado cara de pomes agres. Lo bueno es que mañana (por hoy) se puede mejorar», comentó la tarraconense Andrea Fuentes, de 29 años, plata en el dúo y por equipos hace cuatro años, que aspira a repetir esas conquista en Londres.
«Estamos ligeramente decepcionadas. Con sinceridad, esperábamos una nota al menos de 9,7», reconoció también la seleccionadora Anna Tarrés, crítica con el baremo utilizado para medir a sus pupilas. «Analizaremos exhaustivamente el vídeo para ver qué podemos mejorar. La plata estará cerca de esa nota. Si no estamos en esos números, será muy complicada».
MAL SORTEO / No tuvo mucha suerte el dúo español con el sorteo. Salió en segunda posición en la rutina técnica del domingo y repitió ayer en la rutina libre. China fue la 17ª de 24. Los jueces suelen mostrarse conservadores al principio y suben sus notas conforme avanza la competición, con la referencia de los anteriores ejercicios. «No sé quién lo hizo, pero vaya mano», ironizó Fuentes.
Tarrés reconoce que puede mejorarse hoy la actuación en la final, ya con los 12 mejores equipos, para las que se arrastra el 50% de la valoración de la rutina técnica, y el 50% de la valoración técnica del ejercicio libre. «Hay aspectos de sincronización que pueden mejorarse, pero creo que los jueces no han dado el valor que merecía a los aspectos de innovación del ejercicio».
La nota obligó a Tarrés, a Fuentes y a Carbonell, a alargar una jornada que empezó en torno a las seis y media de la mañana y que se prolongó hasta bien entrada la noche, con el objetivo de analizar con detalle el ejercicio y ser capaces de rebañar esas décimas que pueden convertir el bronce provisional en una plata que sepa a gloria.