El Periódico

Blatter se rinde

El presidente de la FIFA presenta su dimisión solo cuatro días después de ser reelegido hasta el 2019

La justicia de EEUU le investiga directamente por corrupción, según publica 'The New York Times'

CARLOS F. MARCOTE / MADRID

Miércoles, 3 de junio del 2015

Blatter sale de la sala tras comunicar que dejará la presidencia, ayer en Zúrich.

Cuatro días después de ser reelegido por amplio margen (133 a 73) como presidente de la FIFA y pasar así por encima de la marea de corrupción en el organismo rector del fútbol mundial destapada por por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Josep Blatter anunció ayer que se marcha. A los 79 años, el dirigente suizo no ha tenido más remedio que ceder a las presiones externas e internas para dar paso a un proceso regenerador de una institución marcada por la descomposición y las conductas fraudulentas, cuyo último episodio ha sido la acusación sobre nueve altos directivos de la FIFA, siete de ellos detenidos el miércoles pasado en un hotel de Zúrich, y cinco empresarios implicados en una trama de corrupción que empezó hace 24 años y ha supuesto hasta el momento un fraude de 150 millones de dólares.

En su anuncio de dimisión, Blatter aclaró, sin embargo, que permanecerá en el cargo hasta la celebración de un congreso extraordinariode la FIFA que se celebrará a finales de este año o a principios del que viene, según informó Domenico Scala, presidente del Comité de Auditoría y Conformidad de la FIFA. El próximo congreso ordinario estaba previsto para el 13 de mayo del 2016 en Ciudad de México.

REESTRUCTURACIÓN / «A pesar de haber sido apoyado en unas elecciones, este apoyo no lo comparten todos. Por eso pongo mi renuncia a disposición de los dirigentes del mundo. Tomo esta decisión de renunciar para limpiar la imagen de la FIFA. La FIFA necesita una profunda reestructuración», dijo Blatter, que no admitió preguntas después de la lectura durante 10 minutos de una nota en la que no hizo ninguna referencia al presunto detonante final de su retirada. Se trata de la información desvelada ayer y el lunes por The New York Times, según la cual la justicia de EEUU le investiga a él directamente por corrupción, además de que su mano derecha, Jerome Valcke, secretario general de la FIFA, transfirió desde el organismo 10 millones de dólares en el 2008 a cuentas controladas por el presidente de la Concacaf, Jack Warner. Dinero que procedía de la federación sudafricana y que los investigadores creen que fue fruto de un soborno por ayudar a Sudáfrica a asegurarse el derecho de organizar el Mundial del 2010.

Los fiscales estadounidenses manejan la información de que Warner utilizó gran parte de ese dinero «para sus propios intereses». Con los votos de Warner y de otros dos directivos, la candidatura sudafricana se impuso a la de Marruecos por 14 votos a 10 en el 2004. «La revelación pone el rastro del dinero más cerca del señor Blatter, que lo había conocido con anterioridad», aseguraba el Times. Danni Jordaan, miembro del Comité Organizador de la Copa del Mundo del 2010 y actual presidente de la Federación Sudafricana, afirmó que los 10 millones no fueron un soborno sino una contribución para el desarrollo del fútbol del Caribe, zona dominada por Warner.

PROYECTO CARIBEÑO / Eso es también lo que defendió ayer la FIFA en otro comunicado, en el que aclara que «en el 2007, como parte de la Copa del Mundo del 2010, el Gobierno de Sudáfrica aprobó un proyecto de 10 millones de dólares para apoyar la diáspora africana en países del Caribe como legado del Mundial».

Ante la versión opuesta de la fiscalía de Nueva York, la FIFA desvela que fue el Gobierno de Sudáfrica, de acuerdo con la federación de ese país, la que le pidió que procediera a retener los 10 millones del presupuesto del Comité Organizador y los utilizara para financiar el llamado Programa Legado Diáspora. Valcke, que tenía previsto viajar a Canadá para participar en la Copa del Mundo femenina, se quedará en Zúrich.

TEMAS

El presidente del Barça, Josep Maria Bartomeu, anunció el acuerdo tras la reunión de la junta directiva