Puede que Mercedes haga un fenomenal motor V6 con el que coleccionar títulos a partir de 2014. Puede. Es solo una posibilidad ante el cambio de reglamento que descongela el desarrollo de los propulsores a partir de ese año y que, sin duda, pondrá a prueba y en dificultad a los grandes constructores y escuderías. Pero el fichaje del británico Lewis Hamilton por la escudería de la estrella en el puesto de Schumacher suena, fundamentalmente, a dinero, a contratos publicitarios, a nuevos patrocinadores, a glamur, casi, casi a ostentación... y a un coche poco competitivo. De momento. Esa es la decisión del campeón del 2008.O, peor aún, es sobre todo la decisión de su mánager, Simon Fuller, el mismo que cuida los asuntos de las Spice Girls o David Beckham.
Información publicada en la página 50 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 29 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Solo hace falta ver la carrera del glamuroso Beckham en los últimos años para intuir cuál es el estilo de Fuller. Su agencia, XIX Entertaiment, ha sido contratada hace poco por el tenista Andy Murray pero, sobre todo, se ha dedicado siempre a la farándula, a las Spice Girls, que regresaron en la inauguración de Londres-12, al actor Michael Caine, algunas cosas con Jenifer López... Hamilton prescindió de los servicios de su padre Anthony como representante en el 2009, estuvo un año sin mánager y se echó en manos de Fuller el pasado año, justo cuando atravesó una fuerte crisis como piloto y personal. «El diablo sacó lo peor de mí, pero lo he superado y me ha hecho más fuerte», explicó un mes después a EL PERIÓDICO.
Era evidente que a Hamilton le rondaba la idea de emanciparse de McLaren, donde ingresó a los 13 años. Puede ser que, a los 27, busque otros retos (eso acaba de declarar tras el anuncio de divorcio), otro ambiente, otro equipo, harto de ver siempre las mismas caras.
A Ferrari no podrá ir nunca mientras Fernando Alonso pilote para el equipo de Maranello (y, de momento, lo hará hasta 2017), pero podría haber fichado, si hubiera querido, por Red Bull hace un par de meses, antes de que hubieran renovado al veterano Mark Webber.
Contrato supermillonario
Hubiese podido fichar, sí, por el toro energético, pero Red Bull jamás le hubiera pagado los 20 millones de euros por año que ha firmado con Mercedes. Así que, sí, se puede decir que, tras el fichaje por el equipo de la estrella, hay un componente económico, quizá el principal.
En la última semana, McLaren se había acercado mucho a la oferta de Mercedes, pero no podía darle la libertad para explotar los derechos de imagen que le ha reglado la factoría alemana. Viendo la trayectoria de Beckham en los últimos años, se diría que lo que menos le importa a Fuller es si Hamilton pilotará o no un coche competitivo, lo realmente crucial es cuánto dinero va a ganar y cuántos campos se abren con la comercialización propia de los derechos de imagen. Puede que Hamilton se haya dejado convencer por Ross Brawn, el genio que hizo campeón a Jenson Button y que Mercedes fichó para ganar un día el título. Puede que Brawn le dijese al oído que el nuevo motor V6, que entrará en funcionamiento a partir del 2014 y con el que las escuderías motoristas como Ferrari y Mercedes esperan dar un golpe de efecto en el equilibrio de fuerzas tras siete años sin poder tocar los propulsores, va como un tiro. O suena de maravilla.
Hamilton ganará más dinero y Mercedes dispondrá del que es, junto a Alonso, el mejor piloto de la parrilla, la herramienta perfecta para acallar las voces críticas dentro de su accionariado, que no entienden cómo se puede gastar tanto dinero y cosechar resultados tan discretos: una victoria en tres años. Dicen que con Hamilton puede llegar un patrocinador importante a Mercedes. Coca Cola, incluso. Si se confirma, este patrocinio pagaría el salario de Hamilton. Ese era el sponsor que deseaba McLaren, pero no a cualquier precio, sabiendo que Vodafone se va en el 2013.
En busca de más dinero
La escudería de Woking, que sigue capitaneada por el mítico y pillo Ron Dennis, tiene que cuadrar sus números y ha visto en el mexicano Sergio Pérez al piloto rápido y joven para sustituir a Hamilton, pero también el apoyo de su mecenas Carlos Slim, la mayor fortuna del mundo, para cubrir el hueco de Vodafone, con el monstruo de la telefonía en Sudamerica, Telmex, propiedad del multimillonario azteca. De momento Telmex seguirá, al menos un año más, con Sauber, esta vez apoyando a otro mexicano, Esteban Gutiérrez, el otro protegido de Slim. Y es muy probable que Kamui Kobayashi no sea su compañero. Para suplir al piloto japonés se ha abierto un abanico enorme de posibilidades entre las que figura Jaime Alguersuari, convencido desde hace meses de que «en 2013 volveré a la F-1, seguro».