El Barcelona ha aguantado el 'average' ante el Atlético de Madrid en el Palau Blaugrana y, pese a caer derrotado en el clásico (29-30), lo tiene todo a su favor para proclamarse campeón de Liga tras un emocionante final.
El conjunto rojiblanco tras tener controlada la recta final del partido con una distancia de dos goles --una diferencia que ya le bastaba tras el 23-25 de la ida-- ha visto como a falta de nueve segundos, Raúl Entrerríos marcó el gol decisivo.
Pascual quería un jugador más de portero y aprovechar la superioridad numérica, por eso Entrerríos marcó el tanto con la camiseta de portero. Un planteamiento arriesgado que ha funcionado. Este tando ha dejado en nada el trabajo previo de Abalo, decisivo, y de todos sus compañeros que han llegado a mandar por seis goles (7-13), aunque volvieron a ceder terreno tras la reanudación (18-18).
El jugador atlético Aguinagalde se cuela entre la defensa azulgrana para ejecutar el lanzamiento. JORDI COTRINA
La aportación de los porteros Saric y Sterbik ha marcado los compases iniciales del partido. Todos habían advertido que se trataría de un encuentro muy marcado por las defensas. Sarmiento, por parte azulgrana, y Lazarov y Cañellas, en el Atlético, con tres cada uno, han puesto los goles.
Este resultado permite al Barça depender de sí mismo para conquistar el campeonato. Los azulgranas deberán jugar en León y recibir al Torrevieja en la última jornada de Liga.