Creer. Ese es el verbo que conjugan en las últimas horas los jugadores del Barcelona Regal, que han convertido la final de la Liga Endesa en una cuestión de fe, situados como están entre la espada y la pared y obligados a no fallar esta noche en el cuarto partido de la final de la Liga Endesa (22.00 horas, TVE-1) para evitar que el Madrid los destrone y se proclame campeón.
Información publicada en la página 64 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 13 de junio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
«Tenemos que creer», es el mensaje de Marcelinho Huertas y de Joe Ingles, dos de los jugadores más cuestionados del Barça, decididos a cambiar el desenlace de la serie, que parece inclinarse a favor de los blancos. El Madrid domina la final por
2-1 y hoy, en el Palacio de Deportes, frente a su afición, el conjunto de Pablo Laso tendrá la primera oportunidad de cantar un título que hace cinco años que se le resiste.
«Espero una reacción segura del Barça porque es un equipo de mucho carácter. Para nosotros sigue siendo una empresa difícil y seríamos tontos si nos dejáramos llevar por la euforia», vaticina Laso.
DINÁMICAS OPUESTAS / Tal como se ha desarrollado la final y también las dinámicas de los dos equipos, con el Madrid firmando la segunda mayor diferencia en una final en el partido del lunes (26 puntos), se hace difícil creer en el equipo azulgrana.
El Barça parece ahora mismo un conjunto fuera de foco por múltiples razones. Por los problemas físicos que afectan a Navarro y Ndong; por la falta de confianza que parece asaltar a jugadores claves como Huertas y Eidson; por la escasa aportación de los jugadores de banquillo y, sobre todo, por el dulce momento que atraviesan la mayoría de los jugadores del Madrid, capaces de sumar todos en esta final, convencidos de que, por fin, ha llegado su hora.
DÍA DE REFLEXIÓN / Fuera del círculo que rodea al vestuario del Barça hay pocas señales que permitan creer en la remontada. Incluso la historia se inclina a favor de los madridistas. Existen cinco precedentes de 1--2 y en cuatro de ellos acabó campeón el equipo que conseguía ponerse con ventaja. «Es evidente que son derrotas que duelen, más siendo contra el Madrid, pero si hubiéramos perdido por un punto, estaríamos en la misma situación. Así que tenemos que recuperarnos para volver a ser nosotros, más allá de las limitaciones físicas, y tomar las decisiones para volver a competir», señaló ayer el técnico azulgrana Xavi Pascual.
Ayer fue una jornada de reflexión. Pascual suspendió el entrenamiento para profundizar en el análisis. Los jugadores están con él. «El último partido está olvidado, somos un equipo campeón y tenemos que sacar el carácter. Hay que darlo todo por el Barça, por los compañeros...», aseguró Pete Mickeal, motivado.
Los madridistas saben que no pueden desaprovechar la ocasión porque la victoria del Barça devolvería la final al Palau y daría paso a un incierto desempate el sábado.