Andrés Jiménez
Siento decirlo así, pero anoche el Barça perdió más por deméritos propios que por aciertos griegos. De hecho, sin restar mérito a lo conseguido por Spanoulis, este Olympiacos es un equipo que en otros tiempos el Barça se lo hubiese merendado. Sin embargo, ayer los de Pascual fueron una sombra de equipo. Es cierto que el Olympiacos defendió bien, pero es que el conjunto de Pascual tampoco le creó problemas reales. Aún así, hasta en tres ocasiones tuvo el Barça la oportunidad de ganar o al menos empatar el partido (Marcelinho con un triple, Mickeal y Ndong con sendos tiros de 2 puntos). Pero nada.
2 Navarro, el que siempre responde
Una muestra del desatino azulgrana en Estambul se escenificó en el quehacer de algunos jugadores. Así, Eidson ni inauguró su marcador y Mickeal anotó sus dos primeros puntos en el tercer cuarto y sus otros dos en el último. Marcelinho siguió sin saber dónde está e Ingles ni jugó casi. Es más, los de Xavi Pascual se empeñaron en lanzar una y otra vez triples olvidándose de meter más balones dentro. Por esta razón, acabaron con un paupérrimo 3 de 19 (15%) desde la línea de tres. Solo el pundonor de Navarro, que jugó tocado pero acabó con 18 puntos, y la intensidad de Sada merecen la pena ser destacados.
3 Kirilenko pudo con Diamantidis
Como si fuera una final. Así acabó celebrando el CSKA al completo la victoria contra el Panathinaikos. Saltando en la pista como si hubiesen ganado la Euroliga. No era para menos, ya que nadie lo hubiese dicho tal y como los rusos comenzaron el encuentro. Nada menos que 29 puntos anotaron los de Obradovic en el primer cuarto. Eso sí, en el segundo Kirilenko y los suyos se pusieron las pilas dejando a los helenos en solo 5. A partir de ahí, aunque Jasikevicius cogió el relevo de Diamantidis a la hora de anotar, finalmente fue Kirilenko, en su debut en una final four, quien se llevó una victoria que vale oro.
Información publicada en la página 55 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 12 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)