El Barça Regal se dejó ayer en Siena la condición de invicto en la competición europea después de nueve jornadas. A pesar de que fue una derrota mínima (77-74), que garantiza la primera posición del grupo a los azulgranas con vistas al Top 16, el desenlace dejó un pésimo sabor de boca en la expedición barcelonista. Por la forma en que se produjo, después de atesorar 15 puntos de ventaja en el último cuarto (47-62, m. 31) y también por lo que entendieron como un parcial criterio arbitral.
Resumen del partido entre el Barça Regal y el Montepaschi Siena. EUROLIGA
Información publicada en la página 58 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 16 de diciembre de 2011 VER ARCHIVO (.PDF)
No es una pista cómoda la de Siena, ni mucho menos un rival fácil. Pero al Barça le faltó aplomo y un poco más de inteligencia para sobreponerse a la enorme presión que pusieron los jugadores de Pianigiani en el tramo final y a la discutible actuación arbitral. No lo tuvo, dejó de controlar el partido, y entró en una fase de imprecisiones que condujeron el pulso a un final a cara y cruz. En ese terreno, los jugadores italianos, muy bien arropados por la presión ambiental, se sienten muy a gusto. Y lo demostraron dándole la vuelta al encuentro con una falta técnica señalada a Navarro por protestar unposible empujón en el último ataque barcelonista. que Rakocevic se encargó de anotar.
Entre Rakocevic (21 puntos) , Zisis (16) y Aradori (20), tres exteriores, tumbaron al Barcelona en un partido en el que solo Lorbek (22 puntos) y Eidson (14) dieron la cara y que hizo evidente, a pesar de la intrascedencia del resultado para los barcelonistas, que el equipo de Xavi Pascual aún necesita dar un paso adelante en cuanto a dureza mental si quiere estar en lucha final por la competicion europea.
DUREZA ITALIANA / El Montepaschi es un equipo bien construido, sólido en defensa. Se nota la pizarra de Panigiani, un técnico que hace honor a la escuela italiana. No concede ni una canasta fácil. Antes de hacerlo, sus jugadores prefieren soltar el brazo, forzar el contacto, arriesgar la personal. Así que el de ayer, como la mayoría de los partidos del cuadro italiano, resultó áspero. Muy trabado en la mayoría de las acciones.
Esa es una de las virtudes del Siena. Convertir cada jugada. en una batalla individual. El Barça intentó no perderle la cara. Quiso dar un paso adelante, como exigía el rival, para igualarlo en intensidad. Pero le faltó un poco más de cabeza para hacerlo según sus reglas.
Con una buena actitud defensiva, eso sí, consiguió el cuadro de Pascual sostenerle el paso al cuadro italiano, aunque los enormes problemas que planteó la defensa del Siena acabaron por descentrar a la mayoría de jugadores azulgranas. Lorbek y Eidson fueron la excepción. Pero Navarro, por ejemplo, apareció desquiciado (2 de 10 en tiro), igual que la mayoría de sus compañeros.
En cambio, el Siena encaró el partido con la misma intensidad que si se tratara de un play-off de cuartos de final, a pesar de que se presentó con una alineación de circunstancias por las bajas de Kaukenas, Lavrinovic y, especialmente, de McCalebb, su gran estrella, un jugador acostumbrado a marcar las diferencias.
Fue Zisis, especialmente en el primer tiempo, quien mejor aprovechó la ausencia de McCalebb para reivindicarse. Pero también lo hicieron Aradori, un escolta que llevó de cabeza a la defensa barcelonista, y Rakovecic, un viejo conocido del Barça Regal tras su paso por Vitoria y Madrid, que parece haber recuperado su condición letal en Siena. Entre los tres revolucionaron el encuentro, cuando el Montepaschi parecía a un paso de la rendición (62-71, m. 36). Ni siquiera la arriesgada decisión de Pascual de darle el papel de director a Eidson sirvió para poner un poco de cordura en el tramo final del Barça Regal. Fue un despropósito colectivo y la consecuencia fue la derrota.
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