Argentina derrotó 2-1 a Chile en Santiago, afianzó anoche su liderazgo en las eliminatorias sudamericanas del Mundial Brasil 2014 y completó la mejor temporada de Leo Messi con la selección albiceleste. Con el golazo que marcó anoche, el astro del Barça anotó 12 goles en un año, igualando el promedio de Gabriel Batistuta. "Ganamos en una cancha difícil y es importantísimo. Estos últimos seis puntos dan tranquilidad", dijo el mejor del planeta.
Messi saluda a la afición al final del encuentro entre Argentina y Chile, el martes en Santiago. Eduardo Di Baia | AP
La selección argentina no lo pasaba bien en el Estadio Nacional de Santiago. Parecía que un Chile necesitado de recuperar la confianza, le iba a superar. Alexis Sánchez provocaba estragos en la defensa. El entrenador Alejandro Sabella le pedía orden a sus jugadores, pero estos no acertaban. Entonces, de la nada, apareció 'la Pulga'. Hizo una genialidad (otra más) y cambió el rumbo del partido. Gonzalo Higuaín puso el 2-0 y se acabaron las ilusiones de los chilenos. Habían pasado 30 minutos del primer tiempo. Allí concluyó todo. Miles de personas enmudecieron. Solo unas pocas festejaron, coreando el nombre de su ídolo.
"Hicimos lo que esperábamos hacer, lo que habíamos trabajado", aseguró Leo, quien después de que terminó todo se acercó a la tribuna que no se había cansado de alentarlo.
Con el de ayer, Messi jugó 75 partidos con la selección argentina y anotó 31 goles. Está apenas a dos tantos de la marca de Diego Maradona. 'La Pulga' ha sido ya dirigido por José Pekerman, quien lo hizo debutar, Alfio Basile, Maradona y Sergio Batista. Sin embargo, nunca había tenido un rendimiento tan pleno como desde el momento en que Alejandro Sabella, con su bajo perfil, asumió la conducción del equipo. Leo jugó 14 partidos y convirtió en 14 oportunidades.
Sabella ha acertado con los acompañantes de Messi: Higuaín y Di María, del Real Madrid, y Sergio Agüero, del Manchester City. Argentina es letal arriba. Convirtió dos ante Chile, pero pudieron ser más los goles. El problema, por ahora insoluble, es que su defensa no es confiable. Mascherano y Gago tampoco le aportan en el medio la solidez necesaria. Los locales la pusieron en aprietos, al punto que descontaron cuando faltaba un minuto para concluir el encuentro y arrinconaron a su rival en los últimos e interminables 60 segundos. Leo reconoció que terminaron sufriendo, innecesariamente. Lo mismo hizo el técnico: "Ttengo la tranquilidad de la potencia ofensiva que tenemos, pero indudablemente que cuando hay momentos de zozobra hay preocupación y se piensa en la manera para que no se repitan".
Cuando le preguntaron si, con el resultado de anoche, la selección puede considerarse clasificada, Messi evitó todo triunfalismo: "En marzo volvemos y va a ser igual de complicado".
Su paso por Chile provocó conmoción. Se habló de Messi antes, durante y después del partido. Y se habló especialmente de su golazo. A los 29 minutos, en medio del asedio chileno, Gago vio a Leo cerca del área. Leo pisó el balón, como solía hacerlo de niño, en Newel's Old Boys, y el defensor siguió de largo. Después, colocó con la zurda el balón allí donde el portero Pinto no podía llegar. "La pelota quedó atrás porque el terreno estaba medio seco y tuve que volver para acomodarme", explicó, como si se tratara de algo sencillo.
Hace ocho años, Messi debutaba en Barcelona con el número 30 en su camiseta. "Viví muchas cosas muy lindas y también me tocó sufrir en otras, pero me ayudó para mi crecimiento. Hoy estoy feliz viviendo este momento en la selección", dijo, antes de marcharse al vestuario. Sus compañeros lo abrazaban. No faltaron intrusos que quisieron tomarse una foto. Con esa misma devoción había actuado uno de los árbitros asistentes del partido. Cuando había terminado el primer tiempo, Nicolás Llegro llamó al capitán argentino, quien se acercó, creyendo que se trataba de algo relacionado con el partido. Pero no, era otra cosa. Llegro también es fanático de 'la Pulga', y le pidió que se tomaran una foto juntos. Los chilenos no lo podían creer.