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Nueve años apenas han cambiado nada en Budapest, si acaso, los tradicionales Volkswagen han ido sustituyendo a los antiguos Trabant bicilíndricos en sus monumentales calles. Los mismos edificios, idénticos tranvías, el mismo trayecto de la ciudad a Hungaroring. Incluso se registra el mismo calor que aquel verano del 2003 en el que Fernando Alonso logró su primera victoria en el Mundial de F-1, que luego haría suyo no una sino hasta dos veces.
Información publicada en la página 316 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 27 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Había logrado la pole y acabó doblando a su compañero Jarno Trulli y al todopoderoso ya entonces Michael Schumacher. Pocas cosas han cambiado. Aquel chico de Oviedo cumplirá el domingo 31 años, y sigue causando la misma admiración. «El tercer título es importante para mí. Son los que ganó Ayrton Senna, que era mi ídolo y mi referente, es el número que siempre he soñado», dijo ayer al llegar al escenario de su primera victoria.
Tuvo ese tercer título en sus manos con McLaren en el 2007 y hasta con Ferrari en el 2010. «Me da igual tardar dos, cuatro o seis años más», insiste, porque cree que está en el equipo perfecto para lograrlo. Y Ferrari ha encontrado el piloto ideal, capaz de motivar a los suyos consiguiendo resultados por encima de las posibilidades del coche. Porque él, su compañero Felipe Massa, sus jefes, los pilotos y hasta los jefes de los equipos rivales, todos, están de acuerdo en que Alonso es hoy líder sin pilotar el mejor coche. La pregunta es ¿cuál es el verdadero nivel del Ferrari, el que ofrece con Alonso o el que extrae Massa? Y el ovetense tira de diplomacia: «Estará a medio camino». Ningún otro piloto aventaja en tanta distancia a su compañero, nadie, ni se acercan.
MASSA, EN PELIGRO / «Felipe (Massa) ha tenido que aguantar críticas, pero me gustaría recordar que si en Brasil 2008 hubiese empezado a llover una vuelta después, Massa sería campeón del mundo y Hamilton, no», dice Alonso en defensa de su compañero brasileño.
Poco le aportó Giancarlo Fisichella para ser campeón en el 2005 y el 2006 con Renault; sufrió a Lewis Hamilton para no ganar en 2007, y no supo nada de Massa para pelearse contra los Red Bull en el GP de Abu Dabi del 2010. Ahora, Massa ya sabe que nunca será Alonso. «Puedo ayudar a Fernando a ser campeón», dice. Su renovación depende de ello, pues ahí están haciendo cola Heikki Kovalainen y Sergio Pérez.