Àlex Corretja se estrenará como capitán español de la Copa Davis este fin de semana en Oviedo. Ganador de la primera ensaladera en el 2000 como jugador, ahora le toca dirigir a un equipo al que ha tenido que renovar totalmente por la renuncia de los últimos campeones.
Información publicada en la página 49 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 07 de febrero de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
-¿Llega con la máxima ilusión cuando otros parece que la han perdido?
-Bueno, eso parece. Sus razones tendrán. Pero no puedo ni quiero pensar en esos otros porque no están. Eso sería absurdo. Entiendo que desde fuera la gente pregunte sobre las ausencias, pero lo único importante son los cuatro elegidos [Almagro, Ferrero, Granollers y Marc López]. Nuestro trabajo se centra en ganar la primera eliminatoria, ese es el único objetivo.
-¿Qué fue lo primero que hizo tras ser elegido?
-Enviar mensajes a todos los jugadores y decirles: «Gracias por vuestra confianza, nos veremos en Melbourne». Me comuniqué con todos pero quería hablar con ellos. Lo hice en Australia y de forma individual. Lo más importante era conocer las inquietudes de cada uno.
-¿Qué puede aportar?
-Experiencia, entender las situaciones de los jugadores, sus reacciones, sus inquietudes, tanto dentro como fuera de la pista. Uno de los momentos que más quiero vivir es estar en la pista con los jugadores. Eso es lo que más me motiva de este trabajo, sin duda. Eso me entusiasma.
-¿Que diferencia hay entre el campeón del 2000 y el capitán de ahora?
-En el 2000 yo, como todos, tenía la ilusión de cumplir un sueño. Ganar por primera vez la Copa Davis con el equipo español, y lo conseguimos. Ahora es distinto. Me encantaría poder repetir aquel éxito del 2000 como capitán, pero hay que ir poco a poco. Sé perfectamente que no se gana nada en febrero.
-¿Cómo es el trabajo de capitán?
-Estoy aprendiendo. Tengo la experiencia de haber trabajado con un tenista como el escocés Andy Murray y ahora puedo aprovecharlo. Me hace muy feliz porque vuelvo a estar cerca de los jugadores, del mundo del tenis donde creo que puedo dar y aportar algo. Este trabajo es como jugar una partida de ajedrez, en la que cada pieza que mueves es importante para llegar al objetivo final. Ser capitán es estar en máxima alerta todo el tiempo.
-¿Qué es lo básico para usted?
-La unión y el respeto. Eso está por encima de todo. Somos un equipo y todos estamos en el mismo barco .
-¿Cómo le han recibido los propios jugadores?
-Me ha gustado la forma de acogerme, su proximidad. Eso me ha dado valentía para tomar decisiones. Conozco a la mayoría y ellos, a mí. Con algunos he jugado, con otros he estado en el circuito. A todos les he explicado la situación, las pautas que vamos a seguir. Hay que ser claros. Quiero transparencia tanto por mi parte como por la de ellos. Quiero que todos puedan llamarme. La comunicación con el capitán es fundamental y sagrada para mí. Quiero el contacto directo con ellos y saben que si hay algo que no me gusta se lo diré. Eso es lo único que me preocupa. Lo que pido es que se me entienda y, si no, que me lo pregunten las veces que haga falta. Quiero ser muy claro, por el bien del equipo
-¿Qué le parece la renuncia de Nadal y del resto del equipo campeón?
-Hable con todos, me explicaron su situación y les escuché. Cada uno tiene su programa, sus objetivos y su manera de ver las cosas. Puedo entender sus razones y hay que trabajar sin ellos. No pasa nada.
- ¿Entiende la guerra que Nadal parece mantener con la Federación Internacional por la Davis?
-Nadal tiene su opinión y es muy coherente en sus cosas. Tiene sus inquietudes y las respeto. Es un jugador que cada semana juega finales y en cada torneo llega el primero y se va el último. Su situación es especial, no todos los jugadores están igual. Yo también he jugado al tenis pero nunca he llegado a todas las finales de Grand Slam, de la Copa Davis, de los Juegos Olímpicos. Nadal vive situaciones muy especiales.
- ¿Usted cambiaría la Copa Davis, como él pide?
-Este es un debate profundo. No me atrevería ahora a plantear algo así, a bote pronto. Si quieres cambiar algo has de argumentarlo, dar opciones y alternativas. La Copa Davis es sensacional. Una experiencia única para cualquier jugador y que aporta muchísimas cosas; no sé lo que habría que cambiar y si hay que hacerlo.
-¿Qué ha buscado a la hora de formar su primer equipo?
-Que sea compensado y polivalente. Quiero la máxima entrega de todos para dejarse la piel en la pista.
-Valore a los jugadores que ha elegido para estrenarse, por favor.
-Nicolás Almagro es un tenista muy atrevido y creo que será fundamental en los próximos años en la Copa Davis. Tiene un gran nivel y en pistas de tierra está entre los seis o siete mejores del mundo. Es una garantía.
-Juan Carlos Ferrero Tiene la experiencia y un gran nivel de juego todavía. Me da garantías. Ha vivido esta competición al máximo y, en un equipo en el que no hay ninguno de los anteriores campeones, nos puede aportar mucho.
-Marcel Granollers es un jugador polivalente que puede jugar en todas las superficies, en tierra, en rápida… y además jugar el doble y el individual. Nos será muy útil.
-Marc López es un especialista puro de dobles que ha jugado mucho con Marcel y que se compenetra muy bien con él. Tienen buena química entre ellos y al final, en el doble, eso es lo que más vale.
-Kazajistán es un rival sin nombre y al que hay que ganar sí o sí.
-Quizás no tiene nombre, pero es un equipo que tiene entidad. La gente conoce poco a Kazajistán, pero los he visto jugar en Australia y serán difíciles rivales. Tienen mucho corazón y son buenos jugadores. Kukushkin ganó partidos muy buenos y Golubev tiene un talento increíble.
-¿Y cómo ve el futuro del equipo español en la Copa Davis?
-El futuro del equipo es el entrenamiento de mañana, el día a día. No es un gran titular, pero es así para mí. No me preocupa nada más. Es mi forma de trabajar y de entender este mundo del tenis.
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