Álex Abrines y Marko Todorovic son dos símbolos del nuevo Barça Regal, que ha apostado por jóvenes talentos con presente pero, sobre todo, con mucho futuro. Y el alero balear y el ala-pívot montenegrino no piensan desaprovechar la oportunidad.
"Quería ir a un equipo que siempre aspirara al máximo, a ganar todos los partidos y títulos, y ha llegado una oportunidad que no se puede desaprovechar, y menos en el Barcelona", ha comentado Todorovic, que ha agradecido a la Penya, su anterior club, los cuatro años que ha pasado formándose en la cantera verdinegra. Ahora le queda dar el último paso, el más difícil. "No tengo ningún miedo pero tengo que trabajar mucho". Sus referentes son Nowitzki y Lorbek, su nuevo compañero. "Somos parecidos, aunque él lleva años a un altísimo nivel", ha comentado el montenegrino, que se define como "un 'cuatro' al que le gusta jugar de espaldas, de cara, aunque debería mejorar en tiro exterior".
Si Lorbek es el referente para Todorovic, los de Abrines son Rudy (mallorquín como él y muy parecido físicamente y en estilo de juego) y Navarro. "Tengo buen tiro exterior, buen manejo de balón y potencia de salto, pero me falta mejorar el juego de dos contra dos. Tal vez por mi parecido físico sea Rudy el referente, pero ahora tengo cerca a Juan Carlos. Tengo mucho que aprender de él y ojalá pueda llegar a su nivel, pero será muy difícil". El exjugador de Unicaja, uno de los europeos con más proyección, espera poder terminar siendo uno de los pilares del equipo. "Voy a trabajar al máximo para ganarme el respeto de Xavi Pascual y que poco a poco me vaya dando minutos para poder llegar a ser un referente en el club".
"Son dos jugadores que queríamos tener no solo por ser jóvenes, sino por calidad. Por sus características y forma de jugar nos irán bien de cara al futuro", ha señalado Joan Creus, que destaca que, en la actualidad, hay jugadores con mucha proyección en todas las categorías inferiores del club: "Eso nos hace mirar al futuro con mucho optimismo", ha comentado el secretario técnico azulgrana, que espera terminar de cerrar la desvinculación de Eidson (que se ha comprometido con el Unics Kazan) para cerrar la plantilla con la llegada de un pívot comunitario o asimilado. Sería el 14º jugador del primer equipo y, por lo tanto, Pascual tendrá que hacer dos descartes cada jornada. "Se ha optado por una plantilla más larga porque hay ocho partidos más en la Euroliga este temporada", ha recordado Creus, poniendo el ejemplo del CSKA, Panathinaikos y Olympiacos, que llevan años administrando plantillas de 14 jugadores.