Hubo un tiempo, y no hace tanto, en que el Barça era un club perdedor (estuvo cinco años sin ganar nada), hasta que apareció Ronaldinho Gaucho. Llegó en el 2003, activó el círculo virtuoso de la directiva presidida por Joan Laporta, y con Sandro Rosell de vicepresidente deportivo, y el equipo de Rijkaard tocó la gloria en París con la conquista de la segunda Champions. Con Ronaldinho, el Barça no solo recuperó la sonrisa (era tan contagiosa la suya que arrastró a miles de culés) sino que acabó con el victimismo.
Información publicada en la página 40 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 25 de agosto de 2010 VER ARCHIVO (.PDF)
Hoy el trofeo Joan Gamper es la excusa perfecta para agradecerle a Ronaldinho el efecto transgresor que ejerció en el club, obviando, eso sí, los dos tristes años finales. Fue tanto lo que dio Ronaldinho y tan valioso que el barcelonismo necesitaba darle las gracias. Ha tenido que esperar mucho tiempo (el Gaucho abandonó de mala manera el Camp Nou en el verano del 2008 cuando llegó precisamente Guardiola) para devolverle algo de lo que recibió.
Y LAPORTA, EN EL PALCO / Vuelve Ronaldinho al Camp Nou y permite el extraño reencuentro entre Rosell, el hombre que lo fichó, convertido ahora en el presidente más votado de la historia del club, y Laporta, el presidente que lo disfrutó durante tres años (del 2003 al 2006) antes de que la autocomplacencia se le llevara por delante. Y Guardiola, el técnico que le abrió la puerta para irse al Milan, le recibe también con los brazos abiertos. «Antes de su llegada no había visto nada igual, fue una parte importantísima para cambiar a un club que estaba tristón», declaró ayer Guardiola. Más que tristón, estaba deprimido. Llegó Ronnie de París y el culé sonreía como un niño hasta que esa joya se estropeó. Fue él y solo él quien se echó a perder.
19.45 h, HORARIO INUSUAL / El Gamper es, por tanto, un homenaje a Ronaldinho. Y a lo que significó en la historia moderna del club. Y es también una fiesta para saludar al Barça de Guardiola, una herencia del Barça de Rijkaard. «Esto del Barça es transversal, yo he cogido mucho de Rijkaard. Sin su trabajo, no habríamos alcanzado este nivel», afirmó el actual técnico azulgrana, recordando que Ronaldinho «fue un pal de paller al que todos se agarraron. Necesitábamos un punto de referencia y fue él», añadió Guardiola, que ve el Gamper como un reencuentro (en horario inusual, el partido con el Milan será a las 19.45 h, transmitido en directo por TV-3) con la estrella que iluminó el camino del éxito.
RECOGER LA LIGA / Desde que apareció Ronaldinho y el círculo virtuoso empezó a girar, el Barça no ha dejado de ganar títulos, con la única excepción de los dos años negros que provocaron su precipitada marcha al Milan. Vuelve hoy con otra camiseta, a despedirse del estadio donde se convirtió en el número uno del mundo antes de que Messi recogiera su testigo. Por eso los jugadores, sus compañeros, estarán también rindiéndole tributo.
En una noche veraniega, el Barça, además, recogerá la Liga de la pasada temporada, la prueba de que ya no existe la autocomplacencia. «Cuando uno gana, tiene que trabajar más que el año anterior», recordó Guardiola. Y en eso está el Barça.
23/05/2012 Sociedad
22/05/2012 Sociedad