Información publicada en la página 124 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 15 de octubre de 2010 VER ARCHIVO (.PDF)
La verdad sobre Soraya M. pasa la mayor parte del metraje anticipando el sangriento clímax que su título promete, en tanto que el director Cyrus Nowrasteh no deja una sola escena sin que al menos un personaje deje claro su malvado desprecio por las mujeres. Aunque sería difícil exagerar el despreciable tratamiento concedido a las mujeres en gran parte del mundo musulmán, las alegaciones del filme son articuladas a través de un guión manipulador que resta credibilidad a los hechos narrados. Explotarlos con el fin de provocar indignación y reacción es algo comprensible, pero el esfuerzo requiere una mano más diestra que la mostrada por Nowrasteh. Al final, su exagerado histrionismo solo resta crédito a sus nobles intenciones.
22/05/2012 Sociedad
23/05/2012 Sociedad