«Para mí, la felicidad es conseguir una obra de calidad. Si lo consigo soy feliz. Pero eso es difícil porque el anhelo del pintor siempre va más allá de la realidad», reflexionaba la pintora Emilia de Torres en 1958. Más de medio siglo más tarde y con cien años de vida recién cumplidos, casi se puede afirmar que Emilia de Torres ha rozado la felicidad muchas veces. Con motivo de su centenario, la Fundació Vila Casas ha organizado la exposición 100 anys d'una pintora: Emilia de Torres, que solo durante dos días reúne en el Espai Volart (calle de Ausiàs Marc, 22) 37 obras de la veterana creadora. El acto de inauguración se celebrará hoy a las 18.30 horas.
Información publicada en la página 56 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 03 de septiembre de 2010 VER ARCHIVO (.PDF)
Nacida el 28 de agosto de 1910 en Sabadell, Emilia de Torres ha expuesto sus pinturas en más de 40 ocasiones, ha obtenido diversos premios y menciones honoríficas y ha recibido buenas críticas dentro del círculo artístico de Barcelona. Entre sus obras predominan el paisaje y el retrato y destaca su particular estilo de trazos ligeros pero igualmente rotundos. La exposición que hoy se abre en el Espai Volart reúne telas al óleo, obras de cera sobre papel y apuntes en rotulador que abarcan el periodo comprendido entre los años 1940 y 2000.
Para la artista catalana pintar siempre fue una necesidad física. «Si no pintara me faltaría algo espiritualmente esencial en mi vida», explicaba a inicios de su carrera. Entonces no podía imaginar que a los 100 años seguiría teniendo la oportunidad de exponer su arte. 100 anys d'una pintora es una iniciativa del empresario y mecenas Antoni Vila Casas, un regalo que es un reconocimiento a toda una vida dedicada al arte.
22/05/2012 Sociedad
23/05/2012 Sociedad