«Todavía podemos andar por la calle sin que un paparazi nos tire flases», declaraba Carl Barat en una entrevista hace ocho años, poco después de la salida de Up the bracket, el debut de The Libertines. Por entonces aquel modélico disco de rock de garaje ya había empezado a hacer ruido, pero la locura estaba por llegar. Su celebridad dentro y fuera de las Islas se hizo pronto considerable, como su margen de influencia: sin ellos no podríamos hablar de Arctic Monkeys ni de tantos grupos del reciente rock alternativo británico.
Información publicada en la página 53 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 27 de agosto de 2010 VER ARCHIVO (.PDF)
Barat (guitarra, voz), John Hassall (bajo) y Gary Powell (batería) lidiaron con la fama mejor que Peter Doherty (guitarra, voz), cuya carrera de excesos arrebató el protagonismo a la música del grupo. Su segundo álbum, The Libertines (2004), producido, como el primero, por Mick Jones de The Clash, se publicó con Doherty ya fuera de la banda, a la espera de juicio tras declararse culpable de posesión de una navaja de grandes dimensiones. En el futuro, el músico sufriría para ser percibido como algo más que un colgado con sombrero en un afer de ida y vuelta con una supermodelo: Kate Moss.
SUPERVIVENCIA / Ni sus discos con su otra banda, Babyshambles, ni su álbum en solitario lograrían la repercusión merecida. Tampoco Barat tuvo mucha suerte con Dirty Pretty Things, cuya carrera terminó en el 2008. Parece un buen momento para una reunión y así lo han visto los chicos del grupo, en un movimiento considerado cínico por quienes valoraban su vieja actitud guerrillera.
El pasado miércoles ofrecieron en el Forum de Londres su primer directo oficial de regreso después de seis años. Según la prensa inglesa, fue un triunfo. Ni siquiera en su momento de auge tocaron con esa gracia. Escribe el crítico Alexis Petridis en The Guardian: «Después de desaprovechar cada oportunidad cuando contaba, The Libertines escogen el momento en que ya no importa para ofrecer un concierto fantástico».
Amy Winehouse o Ryan Jarman, de The Cribs, vieron desde la zona vip una actuación que incluyó desde los éxitos más queridos (Horrorshow, What a waster) hasta rarezas como The Delaney. Hoy, viernes, tocan en el festival de Leeds, y mañana lo harán en el de Reading.
22/05/2012 Sociedad
23/05/2012 Sociedad