Información publicada en la página 104 de la sección de (vacia) de la edición impresa del día 20 de agosto de 2010 VER ARCHIVO (.PDF)
Todos los acontecimientos que han cambiado el mundo, y el cine, desde los años 50 parecen no haber causado efecto alguno sobre Jean Becker, que lleva años rodando historias humanistas, ebrias de sentimentalismo nostálgico y de una visión simplista y obsoleta de una Francia de postal. La Francia de la gente sencilla, cuya vida se alimenta de reuniones rituales en el bar, cháchara en la verdulería y otros ritos pequeños e inmutables. Aquí, un hombre iletrado pero de gran corazón conoce a una anciana en el parque. Ella le enseñará el placer de la lectura; él nos enseña la inteligencia emocional de la gente de campo, que según la retrata Becker es cateta, reaccionaria e inmovilista pero, eso sí, también muy auténtica y la mar de maja.
22/05/2012 Sociedad
23/05/2012 Sociedad