La pianista Maria Canals falleció ayer a los 96 años en su domicilio, según fuentes del Concurso Internacional de Música fundado por la misma artista (y que lleva su nombre), en colaboración con el Palau de la Música Catalana y que este año alcanzó su 56ª edición. Canals nació en Barcelona en 1913, cursó estudios en la Escuela Municipal de Música de Barcelona con su padre y se perfeccionó con Ricard Viñes.
A lo largo de su carrera, realizó numerosas grabaciones y recibió distinciones como la medalla de Caballero de la Orden de las Artes y las Letras francesa y la Creu de Sant Jordi.
Canals nunca quiso que la tacharan de niña prodigio a pesar de su temprana vocación. «Yo no iba al colegio. Me pasaba muchas horas en casa jugando y escuchando de lejos a las discípulas que venían a tomar lecciones de piano. Tenía metido en la cabeza el Andante Spianato de Chopin y el segundo movimiento del Concierto italiano de Bach. No paré hasta que mejor o peor, tocaba trozos con las dos manos». Con estas palabras Canals evocaba sus primeros y precoces años como pianista en el libro Una vida dentro de la música, publicado en 1969. En este texto, la artista hablaba también de sus facetas como intérprete, concertista y, sobre todo, como pedagoga, su gran pasión, y como impulsora de este prestigioso certamen musical.
Fue el primer concurso de pianistas de España y uno de los primeros de Europa. En la primera edición de 1954 se presentaron 14 concursantes. Canals logró ponerlo en marcha con la ayuda de su marido, Rossend Llates, y del Palau de la Música, su escenario desde el inicio.