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Las dos vecinas del barrio del Centre de L'Hospitalet que llevaron a la justicia las discotecas del polígono industrial de Femades, que se encuentra en Cornellà pero causan molestias en el municipio vecino, no se dan por vencidas.
El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña cerró la vía judicial en el Estado, tumbando una sentencia anterior que anulaba las licencias que el consistorio cornellanense otorgó a las salas. Ahora las vecinas han anunciado que acudirán al Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo. "Está claro que hemos perdido, pero continuaremos luchando hasta el final", ha declarado una de las dos vecinas, Núria Huete.
Núria Huete, una de les dos vecinas de L'Hospitalet que han llevado a la justicia las discotecas del polígono industrial de Femades, en Cornellà. BERTRAN CAZORLA / ACN
En al menos dos ocasiones, este tribunal ha dado la razón a vecinos en casos similares, sentenciando que el Estado español no había garantizado su derecho a la vida privada y familiar, protegido en el artículo ocho del Convenio Europeo de Derechos Humanos.
En 2004 ya dio la razón a Pilar Moreno Gómez, que denunciaba las molestias que le causaban los bares y discotecas instalados en la zona residencial donde habitaba desde 1970. Y en 2011 pasó lo mismo con el ciudadano Diego Martínez y el Ayuntamiento de Cartagena.
El Ayuntamiento de Cornellà, por su parte, ha expresado este viernes su "satisfacción" por la sentencia del TSJC, que tumba una anterior de un juzgado contencioso administrativo que en mayo de 2010 declaró nulas de pleno derecho las licencias que había otorgado a tres discotecas y un bar por contravenir la norma urbanística, que establece que las salas de fiesta en polígonos industriales sólo pueden servir a los trabajadores de la zona.
"El posicionamiento del Ayuntamiento en este contencioso siempre ha sido poner por delante de todo los intereses de la ciudad de Cornellà y de sus vecinos y vecinas", añade el comunicado del consistorio, recordando que optó hace tiempo por "desplazar este tipos de salas de fiestas en la zona industrial, alejadas del núcleo urbano, con las correspondientes licencias ahora consideradas válidas por el TSJC”.