Esta vez no son ni jóvenes, ni estudiantes, ni antisistema los que protagonizan movilizaciones en Cornellà de Llobregat. Son personas mayores, jubilados la mayoría, que reclaman justicia por lo que ellos consideran "la estafa de las participaciones preferentes". Después de meses de protestas, han conseguido que el abogado de la Federación de la Asociación de Vecinos de la ciudad, Francisco Valle, se reúna con el director de CatalunyaCaixa de Cornellà para buscar soluciones al problema, que afecta ya a más de 30.000 personas en Catalunya.
Manifestación de los afectados por las participaciones preferentes de este martes en Cornellà. CLARA VÁZQUEZ
Uno de los participantes de la manifestación de los afectados por las participaciones preferentes de este martes en Cornellà enseña una pancarta de protesta. CLARA VÁZQUEZ
Dos mujeres animan a los conductores de los vehículos a pitar en señal de protesta, durante la manifestación de los perjudicados por las participaciones preferentes de este martes en Cornellà. CLARA VÁZQUEZ
Míriam Rovira, una trabajadora de la federación, explica que a partir de ahora Francisco Valle se reunirá periódicamente con los diferentes directores de las entidades bancarias de la zona que tienen a clientes perjudicados por las preferentes. "Somos ahorradores, no inversores y no tenemos que estar a merced de los mercados. Seguiremos presionando para buscar soluciones", ha declarado Francisco Valls.
Después de cada reunión, la intención es convocar una asamblea con los afectados por las participaciones preferentes, como la que se celebró por primera vez en la biblioteca García-Nieto de Cornellà. En ella se informó a los asistentes de que el director de CatalunyaCaixa había accedido a seguir estrechando lazos para buscar nuevas soluciones al problema.
Una veintena de personas se manifestaron este martes por última vez, recorriendo la Rambla Anselm Clavé de la ciudad, donde están concentradas la mayoría de sucursales bancarias. Míriam Rovira cuenta que convocaban protestas muy multitudinarias cada martes y jueves, "ya hemos conseguido que se comience a negociar, que es lo que queríamos, y por eso hemos decidido parar", subraya.
A grito de "ladrones" y otras consignas como "no hay pan para tanto chorizo, el grupo de manifestantes pasó por todas las entidades bancarias pidiendo que les devolvieran su dinero. A veces, dejándose llevar por la indignación, llegaban a golpeaban los cristales de las sucursales pidiendo explicaciones. "¡No golpeéis!", advertía uno de los manifestantes, consciente de que dos policías locales les seguían.
Mercedes Verdejo, una de las jubiladas que participó en la manifestación de este martes, explica que su problema se agravó cuando su marido sufrió un infarto medular. "Ocurrió todo el mismo día. Mi marido se quedó en silla de ruedas y en el banco no me dejaban sacar dinero de la cuenta". "Nos hemos quedado sin plan de pensiones", se lamenta.
Como ella, hay otras 2.000 personas en Cornellà perjudicadas por las participaciones preferentes, y la gran mayoría de ellas son personas de avanzada edad.