Cornellà de Llobregat alberga des de hace seis años -se inauguró en enero de 2006- un pequeño tesoro en lo que a arquitectura moderna se refiere. Se trata de las dos piscinas públicas Ribera Serrallo, obras del arquitecto portugués Alvaro Siza Vieira, incluidas dentro del Parc Esportiu del Llobregat. Siza está considerado uno de los arquitectos más prestigiosos de Europa, y ha recibido entre otras distinciones el premio Prizker, equiparable al Nobel de Arquitectura.
Su trabajó mereció, en 2007, el premio de arquitectura Secil 2006, el guardón más importante del sector en Portugal, que recogió en Lisboa de manos del presidente de la República, Anibal Cavaco Silva, acompañado de la arquitecta municipal Mari Luz Araujo. El arquitecto portugués es también el autor del singular edificio de meteorología de la Vila Olímpica de Barcelona.
Situado en los límites municipales de Cornellà, el complejo del Parc Esportiu del Llobregat supuso la inversión reciente más ambiciosa del Ayuntamiento, de 21 millones de europs. Incluye una piscina interior que se comunica con otra de exterior -pero sin tocarse- y un gran polideportivo central de casi 1.700 m2. La interior tiene luz cenital que se cuela por los tragaluces que salpican la cúpula del techo, pero también luz natural, que le llega desde el cristal que la separa a la piscina exterior.
Con una zona de juego y descanso y otra compartimentada en carriles para nadar a mayor velocidad, la piscina interior recuerda una playa urbana. Las piscinas combinan, según su creador, un ejercicio de responsabilidad pública con una demostración de amor a la humanidad.