comarcas. Ripollès

Los orígenes del Ter y el Freser formarán un parque natural

Las cabeceras de ambos ríos, que ya son espacio de interés natural, aspiran este año a una mayor protección con una extensión de 12.500 hectáreas que se distribuyen en ocho municipios

CARME ESCALES
RIBES DE FRESER

Jueves, 3 de octubre del 2013

El valle de Núria y sus instalaciones turísticas, un espacio que estaría incluido en la nueva zona protegida.

La gran expansión urbanística iniciada en pueblos y ciudades de Catalunya a partir de los años 70 y 80 derivó en la necesidad de blindar espacios naturales para salvaguardarlos de la construcción. El Pla d'Espais d'Interès Natural (PEIN), aprobado en el Parlament de Catalunya en 1992, y la Xarxa Natura 2000 son las fórmulas de protección que se crearon con dicho propósito. En la comarca del Ripollès hay una decena de zonas que cuentan con el abrigo de esas figuras protectoras. Una de ellas, el espacio natural de las Capçaleres del Ter i del Freser, aspira ahora a obtener la categoría de parque natural y, con ello, mayor protección.

El conseller de Territori i Sostenibilitat, Santi Vila, anunció el pasado 1 de septiembre en el valle de Núria el inicio del proceso para crear, de manera consensuada con el territorio, el nuevo parque natural de las Capçaleres del Ter i del Freser, en el Ripollès, con el 80% de sus 12.500 hectáreas localizadas en los municipios de Setcases y Queralbs.

«El espacio constituye la muestra más representativa de los sistemas naturales de la alta montaña pirenaica oriental, con singularidades únicas en el Pirineo catalán», describe Jordi Faus, ingeniero de Forests y coordinador técnico del Consorci per a la Protecció i la Gestió dels Espais d'Interès Natural del Ripollès (CEINR). «Círculos glaciales y ventisqueros, especies endémicas o consideradas rarezas de fauna salvaje como quebrantahuesos, urogallos, perdices blancas, nutrias y rebecos habitan las montañas donde nacen los ríos Ter y Freser», detalla Faus.

Durante los 20 años de subscripción de la zona a su protección como espacio de interés natural, la singularidad de su riqueza en fauna y flora han convivido con las actividades económicas tradicionales de sus habitantes. Vacas, ovejas, cabras y caballos se alimentan en los prados de sus valles, y los bosques, que en el Ripollès son en su mayoría de propiedad municipal, son explotados para obtener leña y producir biomasa, un elemento del que la comarca es ejemplo de fabricación y uso.

DOBLE PRESERVACIÓN / Garantizar el mantenimiento de los sistemas de vida de agricultores, ganaderos, leñadores, cazadores, pescadores y empresarios del turismo que hasta la actualidad han obtenido sus recursos económicos en la zona que se incluiría en el futuro parque natural es la principal reclamación del territorio. «La declaración de la zona como parque natural es un derecho muy reclamado por la comarca desde hace mucho tiempo. Los únicos temores son por el desconocimiento sobre posibles perjuicios al aprovechamiento de los recursos naturales de la zona», expresa la alcaldesa de Queralbs, Immaculada Constans. «El esfuerzo político ha de procurar el beneficio del territorio y que la declaración no vaya en detrimento del bienestar de los ripollenses. Para nosotros, declarar la zona parque natural es darle nombre y mejorar su accesibilidad y conocimiento, pero su valor natural ya lo hemos estado preservando», añade Constans.

«Se trata de subir el listón de recursos y esfuerzos para la zona, que ya cuenta con una red de equipamientos que se podrían poner al servicio del parque natural», indicó la directora general de Polítiques Ambientals de la Generalitat, Marta Subirà. «Ahora el trabajo es consensuar sus límites y el proyecto de educación y conservación ambiental y dinamización territorial que debe conllevar el futuro parque», concluye Subirà.

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