Ya han pasado 20 años, pero los profesionales de EL PERIÓDICO que cubrieron los Juegos Olímpicos de Barcelona recuerdan aquellos días como si fueran ayer. Los fotógrafos Jordi Cotrina y Julio Carbó coinciden en calificar la experiencia de "irrepetible" tanto a nivel profesional como humano.
"Era un no parar", asegura Cotrina. Sobre todo porque, además de cubrir las pruebas deportivas, debían informar de otros actos, como los relacionados con Juan Antonio Samaranch o con la propia ciudad. "Pero estábamos encantados de la vida. Ojalá volviéramos a revivirlos", añade.
"Me emociono cada vez que veo las imágenes", afirma Carbó. También señala que los JJOO coincidieron con la aparición de los objetivos autofoco, que facilitaron enormemente el trabajo de los fotógrafos, y de los primeros teléfonos móviles, "unos aparatos muy grandes y con una antena". "Todo el mundo te miraba. Hoy parece cómico, pero entonces hablar por un teléfono sin cables era mágico", afirma.
En el plano deportivo, la final de waterpolo --"el equipo español merecía el oro, era un equipo muy próximo a la ciudadanía"--, la de los 100 metros --"Carl Lewis era el atleta por excelencia"-- y la entrada de Dani Plaza al Estadi Olímpic en los 20 kilómetros marcha --"la primera medalla de oro para el atletismo español en unos Juegos"-- son algunos de los momentos que Carbó y Cotrina destacan de aquellos 15 días en los que Barcelona fue el centro del mundo.