Los vecinos de Gràcia, pero sobre todo sus entidades, han visto recompensada la movilización que llevaron a cabo en el 2004 para que el ayuntamiento recuperara el antiguo casino de La Violeta, un magnífico edificio neoclásico que acabó en manos de una inmobiliaria que pretendía reconvertirlo en pisos y que finalmente fue recuperado en el 2005 por el consistorio mediante una permuta. Tras ese logro, merced al tesón de las asociaciones por mantener para usos culturales este equipamiento de 1893, la finca inició un largo proceso de reconversión que culminó el pasado fin de semana con una jornada matinal de puertas abiertas después de dos años de obras. Al frente de la gestión estarán ahora entidades aunadas bajo la Coordinadora de Colles de Cultura Popular de Gràcia.
La intervención en este equipamiento, el segundo del barrio gestionado por entidades culturales después del Espai Albert Musons, ha permitido modernizar la instalación y adecuarla a las normativas de accesibilidad y seguridad. Entre los espacios más relevantes de este edificio histórico, obra del arquitecto Jaume Gustà Bondia, se encuentra una sala de actos para 150 personas, el bar (el antiguo casino, que en los últimos años tuvo vida propia pero que ahora funcionará con el mismo horario que el equipamiento), tres salas polivalentes, un espacio compartido por entidades y varios despachos. La reforma ha conservado la fachada y el teatro.
Además de acoger a una serie de entidades de la Coordinadora de Colles de Cultura de Gràcia, de la que forman parte los Geganters, los Trabucaires, la Colla del Drac, los Bastoners y la Colla Vella de Gràcia, también dispondrán de un lugar la Associació de Veïns de la Vila de Gràcia, el Esbart Lluís Millet y Amics de La Violeta. Asimismo, el equipamiento acogerá la actividad del Espai per a la Gent Gran del antiguo Casal Municipal Mozart. Precisamente este último es el primer en iniciar las actividades. El resto de asociaciones, según el presidente de la coordinadora de colles, Arnau Solaní, tiene previsto ponerse en marcha en noviembre. Lo que está claro, aseguró, es que a partir de entonces "los siete días de la semana La Violeta estará ocupada con actividades y dando respuesta al barrio".