La calle de Verdi se ha ganado ya por derecho propio sumar a su actual denominación (la de los cines) la de la la de las fiestas de Gràcia. El fastuoso montaje inspirado en el lejano Oeste llevó de nuevo a la vía en honor al músico italiano a lo más alto del podio. No. No gana siempre. No ganó ni el año pasado ni en el 2008. Pero su sucesión de éxitos (2007, 2009, 2010, 2012) la convierte en un auténtico rodillo. Un poco como el Bayern de Múnich en la Bundesliga, por volver a los símiles futbolísticos hoy que por fin retorna el futbol. La calle de Mozart y la de la Fraternitat, entre Tordera y Josep Torres, fueron, respectivamente, la segunda y tercer clasificada. Distingo especial merece la calle aledaña a la plaza de la Vila de Gràcia: se llevo , segundo premio aparte, cinco premios más, de los llamados menores: el de mejor programa, mejor techo, el de la innovación y la mejor portada, una Mae West daliniana muy conseguida. Sí, un poco como los Óscar al mejor sonido y al mejor vestuario. Pero ahí queda escrito.
Información publicada en la página 312 de la sección de cv Gran Barcelona de la edición impresa del día 18 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Lo cierto es que el decorado de Verdi es otra cosa, con respecto al resto de calles. Una voz autorizada del ayuntamiento hizo el jueves a este diario una reflexión personal: «A los turistas les encanta». Y lo cierto es que la calle ya ha creado su marca. Si usted viene de Gelsenkirchen a Barcelona la tercera semana de agosto y tiene 20 minutos para ver las fiestas de Gràcia, Verdi es su opción.
El presidente de la junta callejera que organiza la construcción del decorado, Sergi Font, se mostró, tras recibir el premio, un poco molesto con algún atisbo de crítica recibido por la perfección del adorno: «Nos comparan con un parque temático. Y no sé si es crítica o elogio, pero en la fiesta mayor cabe todo», señaló.
Estirando el símil, junto al bayern de Verdi se puede hablar de una élite a rebufo, los borussia. Mozart ya quedó tercera el año pasado y Fraternitat fue la ganadora ese año con su País de Nunca Jamás. Los varios Joan Blanques (de arriba, de abajo y de más allá) también están en el palmarés, aunque en los últimos años hayan perdido fuelle.
El acto de entrega de premios fue de los más plácidos que se recuerdan. Vencidas alguna desavenencias entre calles, especialmente cierto sentimiento de anti-verdismo lo más destacado de ayer fue la claque de la calle del Progrés. Dedicada su decoración a Star Wars, una decena de componentes de la calle acudieron a la plaza de la Vila ataviados con la indumentaria de los maestros Jedi, los Sith y de soldados de la tropa de Darth Vader. Y lo mejor: los acordes de la banda sonora de la doble trilogía galáctica a ritmo de pachanga. Como la versión llegue a oídos de John Williams ...