Con la implantación de las nuevas líneas de autobús, la entrada y salida de Barcelona por el sur (avenida de la Diagonal) ha experimentado un cambio notable para los automovilistas. Los que salen de la ciudad tienen cuatro carriles para hacerlo. Los que entran, solo tienen dos, desde la zona universitaria hasta la avenida de Maria Cristina, después de que se haya acotado un nuevo carril para bus y taxi. Resultado: un colapso monumental y retenciones muy importantes en este tramo. Es positivo que se facilite el transporte colectivo, pero me parece excesiva la penalización para el tráfico privado. Solo pido una cierta equidad y repartir los costes entre los que entran y salen por la Diagonal.
Información publicada en la página 5 de la sección de Tema del día de la edición impresa del día 02 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)