Los vecinos de la Sagrada Família, a través de su asociación, defendieron ayer el veto de los autocares alrededor de la basílica que el Ayuntamiento de Barcelona quiere aplicar a partir de junio, una medida que el sector turístico, agrupado en una plataforma, rechaza de plano. Los vecinos, por su parte, culpan del «caos» de la zona a los operadores que transportan a los visitantes y «colapsan las calles y aceras de los alrededores, a la vez que contaminan el medio ambiente manteniendo los motores en marcha».
Información publicada en la página 40 de la sección de cv Gran Barcelona de la edición impresa del día 04 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
A través de un comunicado, la asociación vecinal consideró que las medidas del consistorio son «necesarias y urgentes para resolver una situación caótica e insostenible», a la par que creen que el veto quedará incluso corto debido al creciente volumen de visitas a la Sagrada Família. Asimismo, piden a las asociaciones turísticas firmantes del manifiesto --Acav, Apit, Audica y Ucave-- «mirar el horizonte futuro con una perspectiva de integración» de consistorio, vecinos, la Junta del Templo y el propio sector.