Siham, de 7 años, la mediana de cinco hermanos de una familia castigada por la pobreza, murió ayer en Cornellà cuando las llamas devoraron su hogar. El siniestro ocurrió de madrugada, en la calle del Avet, en el centro del barrio de Sant Ildefons. El padre logró poner a salvo al resto de la familia, pero no llegó a tiempo de salvar a su hija. «Esto es una gran tragedia», lamentó a las puertas del edificio, desalojado por precaución, el alcalde de Cornellà, Antonio Balmón. Los servicios funerarios acababan de llevarse el cuerpo de la pequeña. No estaban aún claras a esa hora las causas del incendio. Un accidente, seguro. Eran más evidentes las consecuencias. Sin necesidad de entrar en detalles, Balmón transmitió el daño que la noticia había causado en la escuela de Siham.
Información publicada en la página 35 de la sección de cv Gran Barcelona de la edición impresa del día 08 de febrero de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
La familia, de origen marroquí, está siendo duramente golpeada por la crisis. El padre recibe la ayuda del PIRMI. La vivienda, pese a no estar mal situada, es muy sencilla. Está en la primera planta de un edificio de cinco pisos construido a principios de los años 60. De hecho, de las ventanas a la calle el salto ni siquiera parece peligroso, pero vistas las marcas que el humo dejó en la pared exterior del inmueble era evidente que la virulencia del fuego complicó la huida. El padre, al parecer, sacó a todos cuantos pudo, incluso alertó a los vecinos de la finca y, al verse al final ya impotente, corrió hasta la comisaría de la Policía Nacional situada al otro lado de la calle, a menos de 20 metros de distancia. Nadie, sin embargo logró salvar a la niña. Su cuerpo no pudo ser rescatado hasta que los bomberos extinguieron las llamas.
El incendio causó, además, diversos heridos. El padre y dos de los hermanos de Siham, de uno y 14 años de edad, fueron ingresados en el Hospital del Vall d'Hebron con heridas de carácter grave, pero sus vidas no corren peligro. La madre y los otros dos hermanos, de 4 y 11 años, salieron ilesos del siniestro y fueron acogidos por unos familiares que residen en el mismo barrio.
UNA NIÑA DE 3 AÑOS / Ocho personas más necesitaron atención médica. Son vecinos de los pisos situados por encima de la vivienda siniestrada. En todos los casos fue por inhalación de humo. En ese grupo hay, por ejemplo, una niña de 3 años, que fue ingresada en el Hospital de Sant Joan de Déu.
En los momentos de mayor tensión se temió que las víctimas fueran más, pues en dos de los pisos no respondía nadie cuando llegaron los bomberos. Echaron la puerta abajo, pero se trataba afortunadamente de pisos deshabitados.
23/05/2012 Sociedad
23/05/2012 Deportes
22/05/2012 Sociedad
23/05/2012 Sociedad
23/05/2012 Sociedad