Lo que a primera vista ya era una evidencia ha quedado refrendado por las cifras. Una de cada cuatro tiendas de proximidad en Barcelona tiene pérdidas. Y una mayoría de comerciantes han visto cómo se reducía progresivamente la facturación, cómo se apagaba la actitud del comprador, que se lo piensa tres veces antes de gastar, y busca incesamente buenas ofertas. Como guinda a una situación delicada para muchos establecimientos, la subida del IVA se ha saldado con un incremento de precios en el 64% de los casos. Solo un 24,7% ha asumido la nueva tasa.
Información publicada en la página 35 de la sección de cv Gran Barcelona de la edición impresa del día 02 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Los datos forman parte de un estudio de la Fundació Barcelona Comerç y ESADE, con una muestra de 500 establecimientos, de entre los 10.000 que forman parte de los 17 ejes comerciales que aglutina. Precisamente, los resultados evidencian que uno de cada cuatro negocios sufre pérdidas, una coyuntura que la mitad afronta con recursos propios, mientras un 31,2% se ayuda de la familia y el resto busca financiación a través de bancos o con socios.
Esta realidad, que se traduce con muchas persianas de tiendas cerradas y también continuas aperturas por parte de quienes buscan una salida al desempleo, afecta especialmente a sectores como el del equipamiento del hogar (con pérdidas en casi uno de cada tres) y del equipamiento personal. En cambio, en servicios se producen beneficios en más cantidad de casos.
Y si el IVA ya se deja notar en la factura final (la mayoría lo han repercutido), más lo hará a partir de enero, cuando ya serán un 70% de comercios los que suban precios. De hecho, según los datos, el consumidor se afana en obtener descuentos, entra y mira comprar y adquiere solo lo que tiene previsto.
Mientras, las ventas siguen cayendo y el tíquet medio también, aunque los responsables del informe y de la fundación creen que el ritmo de caída se ha suavizado, se ha tocado fondo y toca remontar.