El alcalde de Barcelona, Xavier Trias, ha advertido este martes que la prórroga de los presupuestos municipales para el 2013 dificultaría algunas inversiones, aunque ha añadido que ello tampoco sería "ningún drama".
El funcionamiento normal de la ciudad, ha asegurado Trias en una entrevista radiofónica a La Xarxa, no se vería afectado por esta medida a la que, por ahora, se ve abocado su gobierno en minoría ante el rechazo de los demás grupos municipales al proyecto de cuentas de CiU.
Otra cosa serían las inversiones que en "algunos casos y según las circunstancias, se tendrían que paralizar", continuó el alcalde. Por ello ha pedido a la oposición "responsabilidad" para hacer que Barcelona funcione y para que, a pesar de estar en plena campaña electoral, se siente a negociar.
LA BARRERA DEL 25-M
Trias ha dicho que es consciente de los problemas que tendrá para alcanzar acuerdos antes de los comicios al Parlament del 25 de noviembre y no ha descartado retomar las negociaciones después de las elecciones una vez realizada una aprobación solo inicial de los presupuestos.
"Tengo la esperanza de que tras el 25-N será más sencillo encontrar puntos de acuerdo porque desarrollar una táctica obstruccionista sería un mal negocio para Barcelona", ha manifestado.
El alcalde ha descartado, en principio, la entrada de otros grupos en el gobierno de CiU. En el caso del PP, por las visiones opuestas sobre el modelo de país. Y en el del PSC, porque han sido los propios socialistas los que han cerrado la puerta.