El alcalde de Barcelona, Xavier Trias, ha anunciado que en las próximas semanas realiazará un viaje oficial a China con el objetivo de "cerrar acuerdos" de carácter económico. Trias ha escogido un auditorio sensible a estas cuestiones, como es la escuela de negocios IESE, donde ha hecho balance de su primer año como alcalde. Según ha insistido, el viaje al gigante asiático no será solo institucional (la inauguración de una fundación en honor a Juan Antonio Samaranch) sino para "abrir nuevas vías de negocio".
El eje de la conferencia ha sido, como no, la situación económica. Trias ha defendido la vigencia y capacidad de seducción de la marca Barcelona, a la que ha comparado con la de Londres o Nueva York, así como su apuesta por la innovación y la cultura. En la mente de los presentes, claro está, todo el debate sobre la conveniencia o no de que Las Vegas Sands instale en la Barcelona metropolitana una subsede.
El alcalde ha defendido su política de combinar fuertes medidas de austeridad con apuestas "por las políticas sociales". "Es importante que cumplamos y que en el extranjero vean que tenemos credibilidad", ha afirmado Trias, poco antes de presumir de que, en este año su gobierno " ha puesto en marcha 25 guarderías municipales".
Acerca de la polémica abierta con algunos colectivos por la pretensión de ampliar la ratio de alumnos en estas escuelas de 0 a 3 años, Trias ha afirmado que , gracias a ese incremento, se podrá atender a 1.200 alumnos más: "Eso no es romper el modelo, eso es dar más equidad".
Trias ha reiterado su decepción por el decreto estatal que le impide incrementar la plantilla de la Guardia Urbana. Y ha dado un motivo, como mínimo, curioso, y muy en la lína: "Necesitamos más policía también en cuanto a la imagen exterior. No podemos permitir que atraquen a los que visitan nuestra ciudad",