La elección del pregonero es algo muy serio y que no se deja al azar. Puestos a buscar a un pregonero, pues, qué mejor que uno de esos tipos que ha metido a Barcelona en el mapa mundial de la investigación: Lluís Torner (Berga, 1961). Físico y director del Institut de Ciencia Fotònica, un ente creado por él y bajo los auspicios de Andreu Mas-Colell, en su etapa de conseller de Universitats. El mensaje de Torner ha sido diáfano: convertir Barcelona en una de las referencias mundiales en investigación científica.
El pregonero Lluís Torner y el alcalde de Barcelona, Xavier Trias, en el saló de Cent. CARLOS MONTAÑÉS
De hecho, Torner ha ido más allá. Ha propuesto, como quien dice, un proyecto de ciudad, «lleno de ilusión, difícil pero alcanzable» y «al servicio de los ciudadanos".
DIVERSAS REVOLUCIONES
Y es que en los próximos años, ha explicado Torner, «el mundo precisará de diversas revoluciones, sin las cuales las sociedades actuales, tal y como ahora las conocemos, se colapsaran». Ha citado el científico varias de los campos a explorar («fuentes de energía, gestión de recursos, salud y envejecimiento..») y ha prometido, casi a lo Ernest Shackleton, «fantásticas oportunidades, también económicas» para aquellos territorios que destaquen por ser audaces y tener navegantes que dirijan la exploración.