«07.05 horas: entre las sábanas miras la aplicación de Bicing del móvil que te informa de que solo quedan dos bicicletas en la estación más cercana. En 5 minutos estás en la calle, pero ya no quedan bicis. Corres hacia otra parada y divisas una, pero alguien llega antes. Ha ganado la batalla ». Así narraba la estudiante Àngela Amer su día a día de usuaria del Bicing en una carta enviada a EL PERIÓDICO. Ayer, Àngela -mallorquina de 25 años que llegó a Barcelona hace cuatro- era una de las usuarias que, vista la subida de tarifas para el 2013, se planteaba comprarse una bici. No es un planteamiento exagerado: hace una media de cinco viajes al día y el abono está previsto que pase de 42 euros a 97,5. «Me gusta la sensación de ir en bici, es más económico y hago ejercicio», afirma.
ESTEBAN GARCÍA LOGISTA DE LABORATORIO 3 El joven muestra su bici nueva en la parada de Roger de Llúria con Provença. JOAN PUIG
Información publicada en la página 34 de la sección de cv Gran Barcelona de la edición impresa del día 12 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Esteban García, de 30 años, ya ha tomado la decisión: ayer mismo estrenó una «bici plegable» por «300 euros». «El miércoles, en cuanto escuché la noticia, me decidí y la compré», explicaba en otra carta este joven de 30 años que vive en Sants y se desplaza en bici todos los días hasta su trabajo, en el centro de la ciudad. En realidad, llevaba tiempo pensando en ello, y el aumento de tarifa fue el empujón definitivo. «Últimamente he cogido bicis en muy mal estado, además, a veces las estaciones de Bicing están vacías», comenta.
Àngela coincide con Esteban en que el mantenimiento del Bicing es deficiente y cree que si suben los precios deberían mejorarlo. Como tantos otros usuarios, ha desarrollado un ritual antes de echar a pedalear: «los frenos, el sillín, las ruedas...». Para Esteban, esta rutina es historia. «Acostumbrado a ir en las del Bicing, hasta se me hace raro...va muy suave», afirmaba ayer.
Àngela, en cambio, seguía ayer con la misma indignación que le llevó a enviar la carta al diario, «¿Cómo es posible que un servicio ofrezca menos descuentos a quienes más lo utilizan?», preguntaba, sorprendida porque la teniente de alcalde de Hacienda, Sònia Recasens, hablara del riesgo de que el Bicing muera «de éxito». «Si funciona, ¿por qué lo suben el doble?», insistía. Esteban tiene su respuesta: «Parece que al Ayuntamiento le molesta el Bicing».