Dos taxistas juegan al ajedrez mientras esperan recoger pasaje en la estación de Sants. RICARD CUGAT
El taxi de Barcelona pasa por momentos de nerviosismo. No tanto por la evidente crisis de la demanda, que también, como por la sensación de que algo serio se mueve tras décadas en las que la profesión ha sufrido un letargo alimentado por las divisiones internas. Si nada extraordinario lo impide, el sector aplicará a partir del 1 de noviembre un sistema de turnos destinado a evitar esas jornadas laborales que en algunos casos llegan a 16 horas diarias. El Instituto Metropolitano del Taxi (IMT) aprobó el martes el nuevo reglamento.
Los turnos votados en el referendo del 22 de febrero ven la luz, aunque en el plan final también se intuyen retazos de la regulación horaria, la segunda opción más votada en aquella consulta en la que participaron el 69% de los cerca de 10.600 dueños de licencias activas.
>>Lea la información completa sobre el nuevo sistema de turnos del taxi en e-Periódico.