Miquel Sen
Periodista
Antes de que la dietética tuviera base científica, los filósofos se encargaban de explicar qué alimentos eran los más convenientes para una vida saludable. Algunos de ellos escribieron teorías realmente fantasiosas. Nietzsche, por ejemplo, aseguraba que el arroz es una invitación a consumir opio. En este mismo orden de ideas afirmó que el exceso de patatas lleva al uso inmoderado de la absenta. En resumen, este inteligente individuo en el plano filosófico se equivocaba cuando decía que determinados ingredientes conducen a maneras narcóticas de pensar y sentir.
Información publicada en la página 43 de la sección de cv Gran Barcelona de la edición impresa del día 04 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Lo que sí ha demostrado la ciencia es que la famosa pirámide de la alimentación culmina con las proteínas rojas, que hay que consumir sin excesos, buscando siempre la máxima calidad. Es un campo en el que, por fin, el consumidor tiene todo tipo de orientaciones fiables en nuestros mercados. Así, Ana i Ramón, en Santa Caterina, se han especializado en terneras con pedigrí gallego, en vacas rubias que contraponen a cortes de primera de bueyes que han pastado en tierras de Irlanda y Estados Unidos. Son los Angus de moda que cotizan a 25,70 euros y 32 euros el kilo, respectivamente.
Mucho más económica, la ternera gallega sitúa el suculento entrecote a 24 euros el kilo, mientras la carne para estofar -el conill y el cuello- cuesta 10,90 euros y es básica para un recetario económico de primavera, que antes se llamaba a la jardinera, en el que intervienen todas las verduras, desde los guisantes a las alcachofas, sin olvidar los calabacines y las zanahorias.
Es una cocina simple y sabrosa, cuyo único truco consiste en introducir las verduras por orden de dureza. Como las alcachofas son indispensables, hemos de recordar que podemos comprarlas excelentes a partir de 1,90 euros el kilo.
Son una oportunidad de mayo que tiene su contrapunto en los corros del pescado, con los besugos de medio kilo o las huevas de merluza, un bocado finísimo y totalmente de temporada que vende Pintanel en el mercado de la Concepció a 14 euros el kilo. Respecto a la semana pasada se observa una ligera subida del rape y la vuelta al precio anterior de la merluza de palangre a 9,90 euros.
En estos capítulos de ofertas sugerentes, el pollo alimentado con grano triturado es una tentación que cuesta 6,75 euros el kilo. Los vende Núria en el mercado de Tres Torres y pesan entre 2 y 2,5 kilos, lo mismo que los patos, un ave que también tiene su cocina primaveral, aunque aún no sea el momento de cocinarlo con cerezas, una fruta de capricho que llega de Tarragona, pero a más de 30 euros.
En cambio ya están al punto unos jugosos albaricoques de Valencia. Seguro que Nietzsche los hubiera recomendado, pero quizás mezclados con salchichas ahumadas alemanas.