elPeriódico.com

Registrarse | Iniciar Sesión
La delincuencia urbana | INSEGURIDAD EN EL transporte público de barcelona

Próxima estación, hurto

Los vigilantes y empleados notan una creciente violencia por parte de los carteristas

Los Mossos recibieron 22.000 denuncias de hurtos y robos en el metro el año pasado

Jueves, 7 de julio del 2011 Imprimir Enviar esta noticia Aumentar/ Reducir texto
DAVID PLACER
BARCELONA
Votos:
+0 votar a favor
-0 votar en contra

Videocomentario de David Placer en http://epreader.elperiodico.com

Edición Impresa

Edición Impresa

Versión en .PDF

Información publicada en la página 2 de la sección de Tema del día de la edición impresa del día 07 de julio de 2011 VER ARCHIVO (.PDF)

El pitido de cierre de puertas del metro suele ser la melodía de fondo de los robos que se producen a diario en los vagones del suburbano. Es el momento preferido por los carteristas para actuar (roban en el vagón y se retiran al andén cuando las puertas se están cerrando) pero no el único. Cada vez abordan a sus víctimas con menos reparos, sin demasiado disimulo, con la seguridad de que la impunidad está de su lado. El fenómeno, lejos de contenerse, aumenta. En el 2010, los Mossos d'Esquadra han recibido un total de 22.000 denuncias de robos y hurtos en la red de metro, unas 60 al día. Y lo sorprendente es que la mayoría de turistas no quieren denunciar, según explican los vigilantes de seguridad.

Los trabajadores del metro y los vigilantes privados constatan que los carteristas (la mayoría de ellos, habituales y de sobra conocidos) actúan con mayor seguridad y tienen menos reparos en amenazar o agredir a quien les ponga obstáculos. «Una trabajadora de Drassanes fue agredida por un grupo de carteristas a quien había llamado la atención. Tras la agresión y las amenazas, la empresa tuvo que cambiarla de puesto de trabajo», dijo Carlos González, del sindicato UGT. Pese a ello, los Mossos dicen que las agresiones en los hurtos no llegan al 2%.

Las estaciones con mayor aglomeración de viajeros y turistas como Passeig de Gràcia, Sants, Sagrada Família y Diagonal son las preferidas, pero cualquier aglomeración puede ser propicia para actuar. En el andén de Urquinaona de la L-4 que comunica con el pasillo de la L-1, los grupos de carteristas cada vez más numerosos suelen acechar a los turistas. «A veces les dicen que les ayudan a bajar la maleta y tropiezan y aprovechan la aglomeración para robarles», explica un comerciante de un local ubicado en ese pasillo.

150 LADRONES DIARIOS / Los vigilantes calculan que en el metro operan unos 30 grupos de carteristas, una estimación similar a la que han realizado los Mossos, que cifran en unos 150 los ladrones que trabajan en el suburbano cada día, casi siempre disfrazados de turistas y con un mapa en la mano que les ayuda a cubrir el momento del asalto. Los más seguros operan en Passeig de Gràcia o Diagonal donde esperan a sus víctimas al inicio o al final del andén. Necesitan perderse entre los pasillos y las escaleras tras cometer el hurto.

Aunque actúan todos los días y a cualquier hora, los sábados y domingos los ladrones se multiplican. Su afinado olfato para detectar los días con mayor afluencia de turistas hace sospechar a los vigilantes que la red controla con precisión el calendario turístico de la ciudad. El 3 de junio pasado, jornada en la que se batió el récord de visitas de cruceros, los trabajadores del metro detectaron seis grupos de carteristas en la estación de Paral·lel. «No solo son gitanos rumanos, aunque son los más visibles. Hay de todas las nacionalidades, incluso algún español. El otro día descubrí a una mujer con gafas oscuras que fingía hablar por móvil y resulta que daba claves para que su compañero escogiera a la víctima», explica un vigilante de metro.

10 VIGILANTES POR LÍNEA / Los Mossos reconocen que el problema aumenta. En el 2010 han recibido más denuncias que en el 2009, aunque «no se trata de un crecimiento significativo». Solo en la comisaría de Plaza de Catalunya recibieron unas 10.000 denuncias el año pasado. La seguridad parece insuficiente. Además de las unidades caninas, que suelen permanecer en las estaciones de enlace, en cada línea de metro trabajan 10 vigilantes, de los cuales seis van solos y no pueden enfrentarse a grupos de carteristas numerosos. «Hemos denunciado la figura del agente único. Estamos en riesgo cuando hay que actuar contra dos o más personas», explica otro vigilante.

Si nada cambia, este verano los carteristas seguirán campando por el metro, esperando, a la vista de todos, el cierre de puertas para robar su próximo billetero. Y Catalunya seguirá siendo una estación turística de referencia. Allí van los visitantes a denunciar los hurtos.

Votos:
+0 votar a favor
-0 votar en contra
Compartir: delicious digg technorati yahoo meneame facebook buzz
Imprimir Enviar esta noticia Aumentar/ Reducir texto

Escribe tu comentario:

AVISO: El comentario no puede exceder de 500 caracteres

PARA PARTICIPAR DEBE SER USUARIO REGISTRADO. (Registrarse | Iniciar Sesion)

Barcelona

Lo +

Lo más
Mostrar grupo Lo más leído
destacado

22/05/2012 Sociedad

Premio al maestro Puyal

destacado

23/05/2012 Sociedad

"Son 'jens', no manos"

destacado

23/05/2012 Internacional

El embrollo de Egipto

destacado

23/05/2012 Tele

Se llamaba Rosa Parks

destacado

22/05/2012 Sociedad

'Delicatessen' musical

Ocultar grupo Lo más comentado
Mostrar grupo Lo más valorado
Mostrar grupo Lo más enviado