Llevan cerca de ocho años reclamando un campo de fútbol nuevo, y tres, con la esperanza de que mientras llega ese equipamiento, a todas luces en un tiempo no demasiado cercano por la situación económica, al menos podrán jugar sobre césped artificial y no tierra. Pero no ha sido así. Por eso, la Unió Esportiva Canyelles ha decidido reivindicar de manera más notoria esta última petición, que, según denuncian, fue un compromiso municipal. El miércoles por la tarde se presentó ante la sede del distrito de Nou Barris un nutrido grupo de chavales que utilizan el campo, padres y personal de la entidad para reivindicar esa mejora. Preparan nuevas acciones para los próximos días, ya que, dicen, está en juego el futuro de la entidad.
Los pequeños jugadores del UE Canyelles, en la protesta que hicieron en la sede del distrito el miércoles. CARLOS MONTAÑÉS
Información publicada en la página 40 de la sección de cv Gran Barcelona de la edición impresa del día 22 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
«Los niños no quieren jugar en un campo de tierra, lo que supone, como añadido, problemas para la viabilidad del club, ya que cada vez hay más chavales que se están yendo de aquí», ha explicado a este diario Juan Ordóñez, coordinador de fútbol base del club, quien cuenta que se ha producido una importante fuga de jugadores a otros equipos de barrios cercanos, como el de la Guineueta, que goza de una instalación, subraya, con unas excelentes condiciones para jugar. Desde la UE de Canyelles cifran en cerca de medio centenar los niños que en los últimos años se han alejado de este modesto club, y temen que de no mejorar el terreno de juego con el césped artifical sigan con el éxodo de futbolistas, lo que pone en graves dificultades el futuro del club.
Los problemas, recuerda Ordóñez, se remontan a hace ocho años, cuando se proyectó en un solar junto al barrio de Roquetes la construcción de 180 pisos y el nuevo campo de fútbol, una iniciativa que la realidad económica acabó frenando y que está en punto muerto. «Ahora las obras de mejora parecían inminentes, pero el ayuntamiento nos ha dicho que no las podrá hacer, pese a que tenía reservada una partida económica para ello», asegura.
No obstante, desde el distrito, la concejala Irma Rognoni remarca que esa inversión no estaba comprometida. Y subraya: «Para nosotros es muy importante dotar de césped artificial a este campo, ya que consideramos que el deporte es una herramienta básica para la cohesión social. Pero será necesario ver cuáles son las disponibilidades presupuestarias para llevar a cabo esta actuación». Hasta que no llegue el césped, dicen desde la UE Canyelles, seguirán convocando protestas.