Mar, arena o guijarros y sol. Esta magnífica simplicidad de la playa la disfrutan millones de personas y hace que otras muchas, aunque no tantas, se ganen la vida. Pero la playa ha mutado hacia una especie de pequeña ciudad con vecinos por horas. Gasta agua y energía, produce basura en cantidades industriales, tiene que ser segura, accesible y cómoda, se le exigen ca...
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