La mal dicha carretera de las Aigües --es un paseo pero el nomenclator mantiene la antigua denominación-- ha dado esta mañana un paso más hacia su culminación con la abertura de dos kilómetros en el tramo que va desde la carretera BV-1415 de Horta a Cerdanyola hasta justo debajo de Can Ferrer.
Nuevo tramo del paseo de las Aigües, en la carretera de Horta a Cerdanyola, inaugurado este jueves. JOSEP GARCIA
Xavier Trias ha sido el encargado de dar uno de los primeros paseos por este camino de tierra. De traje oscuro y con un calor de mil demonios, el alcalde ha instado a la ciudadanía a descubrir esta nueva ruta, situada en uno de los puntos de Collserola menos transitados y más desconocidos.
El camino, que une Barcelona con Cerdanyola, ha requerido un gasto de 80.000 euros para las tareas de abrir la nueva 'herida' en la montaña. El ayuntamiento completará las obras de acondicionamiento del tramo con una inversión de 620.000 euros, entre refuerzo de los lados de la vía, señalización y canalización del agua; un trabajo que empezará después del verano.
De este modo, el paseo de les Aigües, un mirador de 23 kilómetros que va de Torre Baró a la plaza de Mireia, en Esplugues, solo tiene pendiente el tramo central de la Rabassada. Trias ha adelantado que la intención es atajarlo durante este mandato, una buena noticia para los 750.000 ciudadanos que cada año pasean por este entorno. El alcalde ha insistido en la obligada necesidad de cuidar el parque y ha justificado que las puertas de Collserola permitirán "ordenar" el acceso a la montaña de Barcelona.