La crisis despuntó hace cuatro años entre las preocupaciones de los barceloneses, según han venido apuntando en las encuestas anuales de servicios municipales que lleva a cabo el consistorio entre 6.000 ciudadanos. Y desde entonces no ha parado de subir. Los últimos datos, presentados este jueves por el teniente de alcalde Joaquim Forn, revelan que la situación personal ha empeorado para el 66% de los barceloneses, un agravio, no obstante, que no ha hecho descender el grado de satisfacción de vivir en la capital catalana, que se mantiene con un 7,5.
El resultado de esta encuesta, encabezada con el paro como principal preocupación, también concluye que la gestión municipal recibe, con un 5,9, la mejor nota de los últimos cinco años, y que 15 servicios de la ciudad mejoran en relación respecto al 2011. De hecho, de los 24 analizados solo uno suspende: el aparcamiento. Por contra, la percepción de inseguridad mejora y recupera un aprobado justo (5,2), que perdió en el 2010.
Forn ha destacado que la mejora obtenida en cuanto a la recogida de basuras (un 7,3) y la limpieza de calles (6,5) son dos cuestiones que han sido objeto de cambio por parte del Gobierno municipal durante este último año.