Los hechos y las decisiones van dejando cada vez menos margen de maniobra para que Xavier Trias pueda cumplir una de sus promesas electorales: la unión de las dos redes de tranvías. La presentación ayer de la nueva malla ortogonal de autobuses ha martilleado, posiblemente, los últimos clavos sobre el ataúd de esta posible ampliación de la red de tranvía. Entre los recorridos de las 28 nuevas líneas proyectadas se hallan largos tramos que, no hace tanto, fueron previstos para el metro ligero. El más destacado de ellos es ese que circulará a lo largo de toda la Diagonal, desde Pedralbes hasta la Zona Fòrum. Es decir, el sueño vedado del operador del servicio del tranvía, solo impedido por el miedo escénico que agarrota al gobierno municipal con solo imaginarse la posibilidad de hacer pasar el metro ligero en línea recta entre la plaza de las Glòries y la de Francesc Macià.
Información publicada en la página 4 de la sección de Tema del día de la edición impresa del día 24 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Porque, ¿tiene sentido unir Glòries y Macià con un trazado alambicado, sobre todo si, sin cambiar de vehículo, y se supone que de manera eficiente, se puede ir de plaza a plaza en bus? Parece que no. Todo esto dando ya por bueno que, entre Pedralbes y Francesc Macià, y entre Glòries y el Fòrum, bus ortogonal y tranvía convivirán sí o sí.
EL ALCALDE RESPONDE / Xavier Trias tomó ayer el micrófono en cada pregunta que los medios lanzaron sobre la conexión de redes de tram. «Esta la respondo yo», se le oyó decir. «No podemos estar obsesionados con el tranvía», afirmó antes de aseverar que si hay dinero (es decir, no a corto o medio plazo) puede ser complementaria a los buses. «Nuestra obsesión es que funcione la red de autobuses». Ni que sea por buena, nueva y barata.
¿Es esto así? ¿Podrían ser complementarias en un futuro de vacas gordas? Ni eso.
ESTUDIO DE LA GENERALITAT/ Hace un par de meses, la Generalitat estudió por dónde podía pasar el nuevo tramo de tranvía entre Glòries y Macià. La única condición era que evitara a toda costa y por leve que fuera el paso por la Diagonal. Se dibujaron dos propuestas. Una transcurría por la calle de Urgell hasta la Gran Via y, desde allí, a Glòries. Trazado que fue tildado de redundante por algunas voces por repetir, en parte, el esquema de la L-1 de metro.
Pues bien, más redundante sería si conviviera con la red ortogonal de bus. En concreto con la línea que recorrerá desde octubre la Gran Via de extremo a extremo del término municipal. Y, más adelante, con las líneas verticales que circularán por Urgell, Vilamarí y Villarroel.
Con todo, el recorrido preferido por Xavier Trias era el segundo en estudio. El que, desde Urgell, tomaba la calle de Provença, cruzaba el campo minado de la Diagonal y bajaba por Castillejos hasta Glòries (aun sin saber cómo encajaba en el proyecto de remodelación de la plaza). Toda una lanzadera entre la Pedrera y la Sagrada Família apta para turistas.
MENOS REDUNDANTE / Dejando a un lado la redundancia con la línea de metro (L-5), la repetición con las nuevas líneas de bus no sería tan acusada. Pero existiría, puesto que por la calle de Provença, entre Comte d'Urgell y Pau Claris, circulará una de las líneas horizontales, que tendrá en València su recorrido de vuelta.