Las tradicionales obras con las que el ayuntamiento 'alegra' el día a día a los barceloneses en verano tienen este año, como gran protagonista, los trabajos de adaptación a la nueva red ortogonal de autobuses, que se pondrá en marcha en octubre. Se trata de trabajos que, sobre todo, afectarán a los distritos de Les Corts i Sarrià-Sant Gervasi.
Serán estos trabajos los que se desarrollarán en julio y agosto. En julio, se realizará el cambio de sentido de las calles de Nicaragua, Equador i Prat d'en Rull, así como la reordenación viaria de las de Constança, Sant Joan Bosco i Els Vergós.
En agosto se intervendrá en la avenida Diagonal, en concreto para levantar las nuevas paradas entre la Zona Universitària y la plaza de Maria Cristina. Asimismo, se afectarán los laterales de la Gran Via. En el del lado mar, entre las calles de Llançà y la rambla de Catalunya, y en el de montaña, entre las plazas de las Glòries y Espanya.
Más allá de estas obras, y las también clásicas de pavimentación, que cubrirán unos 67.000 metros cuadrados de calzada, se efectuarán una serie de trabajos de mantenimiento en la red de metro que alcanzarán a cuatro líneas: L-1, L-2, L-5 y Ferrocarrils de la Generalitat.
También relacionado con el transporte público, se prevé llevar a cabo obras de adaptación de estaciones en Zona Universitària y Virrei Amat. Las obras del AVE también estarán presentes en la canícula barcelonesa en forma de construcción de los pozos para las salidas de emergencia de Urgell, Nàpols e Independència del túnel entre Sants y La Sagrera.