El Palau Robert repasa la obra de la ilustradora cuando se cumplen 50 años desde que empezó a dibujar. Sus historias y personajes ya son parte de la identidad catalana.
Paseo de Gràcia, 107. De lunes a sábado, de 10.00 a 20.00 horas. Domingos y festivos, de 10.00 a 14.30 h. Gratuito.
Sus dibujos son tan tiernos como ella misma, Pilarín Bayés, autora de personajes como Patufet, Anton Retaco y L'Espardenyeta que ya forman parte del imaginario colectivo catalán. Tiernos y al mismo tiempo, reivindicativos de la identidad de un país, como la propia Pilarín, que durante 50 años ha compaginado su labor como madre de cuatro hijos con su trabajo y su compromiso en favor de la lengua y la cultura catalana. El Palau Robert le rinde homenaje con la exposición Pilarín, 50 anys dibuixant per a tots, que se podrá visitar hasta el día 11 de septiembre. La fecha de clausura no es una coincidencia.
La ilustradora Pilarín Bayés, en plena labor creativa en su estudio de Vic, donde nació hace 71 años. TONI ANGUERA
Información publicada en la página 37 de la sección de cv Gran Barcelona de la edición impresa del día 01 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
La muestra refleja su obra y su trayectoria vital, que comenzó en Vic el 21 de abril de 1941. En 1964 publicó su primer cuento para niños, El meu pardal, y empezó a colaborar con la revista Cavall Fort. Desde entonces ha editado más de 765 libros, algunos traducidos a ocho idiomas, y ha trabajado en formatos tan diversos como aucas, carteles, murales y caricaturas, sin olvidar su faceta de escultora.
Plasmar la magnitud de esa obra en el espacio limitado de unas salas no es tarea fácil, aunque quizás resulta más sencillo si la persona que piensa, idea y monta la muestra es su hija. «Marga (Sala) empezó a trabajar conmigo -explica Pilarín- y ahora soy yo la que trabaja con ella».
La exhibición se inicia con un aperitivo apabullante: casi 600 portadas de sus libros. Faltan algunas. Las del 2012 y otras que se han perdido en el túnel del tiempo. Luego, el relato de la muestra se desarrolla de forma cronológica a través de 11 personajes. Cada uno de ellos representa a una generación y un concepto. Ocupan vitrinas separadas y cargadas de dibujos, fotos, cartas, recortes de prensa y objetos tan personales como una agenda, una libreta escolar, sus lápices y la participación de su propia boda.
Están El zoo d'en Pitus (1965) y la comunicación; la Petita història de Gaudí (1985) y la cultura; La família Kouamé (1997) y la generosidad... Once historias y once personajes que simbolizan 11 grandes conceptos universales que sustentan la obra de la artista catalana, que cierra la muestra con tres murales que representan el pasado, el presente y el futuro. «El que me gustaría, claro».