la calidad del agua de las playas de Barcelona es «excelente», lo que hace «altísimamente» recomendable bañarse en el litoral. Con estos calificativos invitaba ayer a los barceloneses a disfrutar de unas playas que ya están habitualmente a tope el alcalde en funciones y responsable de Hábitat Urbano, Antoni Vives, durante una visita al dispositivo de limpieza que el consistorio tiene en marcha desde el 1 de junio hasta el 25 de septiembre para retirar la basura flotante.
Una de las tres embarcaciones municipales de limpieza del agua de las playas, ayer en el Bogatell. JOSEP GARCIA
Una de las tres embarcaciones municipales de limpieza del agua de las playas, ayer en el Bogatell. JOSEP GARCIA
Información publicada en la página 318 de la sección de cv Gran Barcelona de la edición impresa del día 09 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Y la causa de que ese agua esté mejor que otros años, subrayó Vives, no es porque se haya detectado menos porquería, ya que precisamente esta temporada se ha recogido más que en el 2011 y que en el 2010 (32,4 metros cúbicos de residuos frente a los 27,6 del pasado año y los 32,1 de hace dos). Los motivos, dijo, tienen que ver con las escasas lluvias de los últimos meses y las condiciones meteorológicas de los vientos, que han sido favorables para hacer que las playas estén «espectaculares».
En el periodo en que funciona este dispositivo municipal, tres embarcaciones trabajan en las playas barcelonesas (desde la de Sant Sebastià hasta el Fòrum) recogiendo residuos, principalmente plásticos, maderas y restos de vegetación, aunque también se utilizan para captar medusas que se encuentren en la costa. De las tres embarcaciones, dos son de tipo Marnett y trabajan diariamente desde las 07.00 a las 18.00 horas en dos turnos, en una franja que alcanza hasta unos 900 metros de la costa, y ubicándose según la densidad de bañistas. El tercer barco es de tipo pelícano, indicado para actuaciones en casos especiales de retirada de residuos (de 200 a 9.260 metros de la costa).
En el caso de que se detecte un gran residuo flotante en una zona con densidad alta de bañistas, se pone en marcha un protocolo especial de forma coordinada con la Guardia Urbana y la Creu Roja. Para ello, se señala la zona con bandera amarilla e incluso se pide a los bañistas que se retiren para que las embarcaciones puedan acceder garantizando la seguridad de los usuarios de las playas. La basura flotante recuperada se deposita en jaulas de recogidas a cubierto y posteriormente se traslada a un centro para su tratamiento.
Vives destacó que este operativo de limpieza es único y no es habitual que los ayuntamientos dispongan de uno. De hecho, el tijeretazo que la Generalitat ya aplicó hace un año en el presupuesto de la endeudadísima Agència Catalana de l'Aigua (ACA), que asumía hasta entonces los costes de la retirada de basura de las playas catalanas, ha llevado a algunos ayuntamientos costeros a subcontratar el servicio para limpiar unas aguas que son un foco de atracción para turistas.
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