La noche del 25 de julio de 1992 tuvieron papeles muy distintos. Uno saboreaba desde la grada el fruto de seis años de trabajo y el otro corría con los ojos del mundo sobre su cogote. Pasqual Maragall había traído los Juegos a Barcelona y desde su asiento del estadio Lluís Companys inauguraba el sueño de una vida. Juan Antonio San Epifanio, el legendario Epi, era el último porteador de la antorcha y llevaba el fuego griego hasta el pie del pebetero. Ahí esperaba Antonio Rebollo para lanzar la llama hacia una cascada de gas vertical. Cuentan que, de tanto metano que desprendía aquello, alguien fumando en Paral·lel podría haberlo prendido. La semana que viene, esos dos protagonistas que quizás ni hablaron en esa jornada, volverán a sentir el espíritu olímpico con una recreación de aquellos últimos relevos. El exalcalde encenderá una nueva antorcha diseñada para la ocasión, y el mítico alero del Barça correrá los primeros metros del humilde 20º aniversario de los Juegos Olímpicos de Barcelona.
Epi, durante el último relevo de la antorcha olímpica, ya dentro del estadio, el 25 de julio del 1992. ARCHIVO / JULIO CARBÓ
Información publicada en la página 42 de la sección de cv Gran Barcelona de la edición impresa del día 21 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Humilde porque el ayuntamiento no gastará un solo euro en este acto en el que participarán 36 atletas y personajes vinculados a esas semanas que pusieron la capital catalana en el mapa. La cuenta llegará a las oficinas de la empresa San Miguel, que además de correr con los gastos también se ha encargado del concurso del que ha salido la antorcha ganadora, obra del joven Marc Rocas y escogida por el diseñador del modelo original, André Ricard.
PEBETERO OXIDADO/ Cada uno de los participantes recorrerá unos 160 metros y está previsto que la comitiva invierta hora y media para cubrir los 5.100 metros que separan el ayuntamiento del Museu Olímpic. El pebetero del estadio quedó descartado cuando alguien puso sobre el papel el coste de su puesta a punto. Entre otros rostros conocidos, tomarán la iniciativa Gemma Mengual, Jordi Arrese, Ferran Martínez, Albert Chapi Ferrer, Natàlia Via-Dufresne y Melcior Mauri. También correrá uno de los voluntarios de Barcelona-92, varios periodistas y un representante del colectivo arbitral.
El último tramo se ha reservado para Gervasio Deferr, el segundo deportista español olímpico más laureado por detrás del ciclista en pista Joan Llaneras. El ya exgimnasta encenderá el pebetero instalado para la ocasión junto al alcalde Xavier Trias, que aquel 25 de julio de hace 20 años ocupaba el cargo de conseller de Sanitat en el Govern de Pujol.
La rúa olímpica se ha pensado de manera que no afecte en exceso al tráfico de un día laborable. Más aun, si se tiene en cuenta que empleará hora y media en recorrer cinco kilómetros a la misma hora en la que muchos barceloneses saldrán de trabajar. La idea es ocupar el carril lateral de las calles -a excepción de la Rambla, donde llenará todo el vial hasta plaza de Catalunya- para dejar que los coches adelanten en el caso de que no les interese el asunto. Además de la Guardia Urbana, que irá abriendo paso a la comitiva, un bus turístico trasladará a los 36 relevistas y autoridades hasta la montaña de Montjuïc. Todos llegarán a la vez para prender la llama final.
Al margen del recorrido que emulará el que se hiciera 20 años atrás, la Unió de Federacions Esportives de Catalunya donará a la ciudad la escultura Arquero olímpico, obra de Rosa Serra, para que sea expuesta frente al museo. La pieza, de 2,5 metros de altura y 1.350 kilos de peso, todavía debe ser aprobada por la comisión de esculturas del ayuntamiento para poder ser expuesta en la calle, pero todo hace pensar que no habrá ningún inconveniente para que se coloque al aire libre.
MEDALLISTAS ILUSTRES / El acto protocolario que debía celebrarse a principios de julio en la sala del Consell de Cent del ayuntamiento se ha pospuesto al 19 de septiembre por problemas de agenda. Ese día se entregará la medalla de oro al Mérito Cívico de Barcelona a Leopoldo Rodés, impulsor de la candidatura, y a Josep Miquel Abad, responsable del comité organizador de los Juegos. También se recordará a figuras como Juan Antonio Samarcanch, Jordi Pujol y el propio alcalde Maragall.