Los Mossos d'Esquadra desalojaron ayer de madrugada el centro social okupado La Rimaia, en el cruce entre la ronda de Sant Pau y la calle de las Flors, en el Raval. A las seis y media, un profuso dispositivo policial entró en el edificio, construido en 1992 y donde nunca había vivido nadie de forma legal (la primera vez que fue okupada llevaba 18 años vacía). Dentro se encontraban 14 personas que fueron identificadas por los agentes, y una de ellas detenida. La policía la acusa de atentado a la autoridad.
Información publicada en la página 36 de la sección de cv Gran Barcelona de la edición impresa del día 10 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Más que como un centro social al uso, sus impulsores definen La Rimaia como una «universidad libre». Un lugar en el que se organizan cursos y talleres, además de disponer de una biblioteca popular. Este es su cuarto desalojo. El proyecto nació a raíz de las movilizaciones estudiantiles contra el plan Bolonia en otra finca okupada en la calle de Casanova y, tras el desalojo, se trasladaron a otro edificio en la Gran Via, de donde también fueron expulsados.
Los habitantes del inmueble -el lujoso edificio, además de acoger el proyecto de universidad libre era también la vivienda de más de una decena de personas- denunciaron que en el desalojo hubo irregularidades. Aseguraron que no recibieron notificación previa y que su causa estaba archivada desde hace dos años. «El caso que han reabierto es contra una okupación anterior. No contra nosotros», manifestaron.
Según Justícia, en un primer momento el juez de instrucción 27 archivó provisionalmente las diligencias, pero cuando la propiedad recurrió el archivo a la Audiencia Provincial fue esta quien ordenó la reapertura y acordó seguir las diligencias que acabaron con el desalojo de la madrugada de ayer.
Al margen de la detención de Elena M. C, de 32 años y española, los 14 ocupantes del inmueble fueron imputados por un delito de usurpación de bienes inmuebles. La policía aseguró haber decomisado en la vivienda «material susceptible de ser usado en actos vandálicos», como cascos de moto, bates de béisbol, gomas elásticas y rodilleras.