Los restos de la extensa villa romana descubiertos en las obras del AVE en la estación de La Sagrera no se conservarán, según han decidido la Generalitat, la autoridad final en el tema, y el Ayuntamiento de Barcelona, que dirige la excavación a través del Museu d'Història. Los muros de las habitaciones, pasillos y termas serán derruidos tras extraer el mosaico y algunos fragmentos de pinturas y otros elementos de interès que se han hallado. El anuncio lo ha hecho el teniente de alcalde de Cultura, Jaume Ciurana, justificando la decisión porque según los expertos de ambas instituciones, las ruinas "tienen un valor documental pero no patrimonial".
Las obras del AVE tapan poco a poco la villa romana hallada en La Sagrera. MÒNICA TUDELA
El complejo agrícola, residencial y termal de la villa de 1.100 metros cuadrados será documentado de forma exhaustiva y se reproducirá en una maqueta y en un montaje audiovisual en 3D. También se restaurará el único mosaico descubierto y se hará una réplica virtual que incorporará una simulación de las partes desaparecidas. Ciurana insistió en que antes de tomar la decisión de no conservar el recinto incluso se ha consultado con expertos "del entorno de la Administración" que han avalado el "bajo interés" de la villa.
Las excavaciones, iniciadas en julio, seguirán aún cuatro semanas más, pero las obras del vial soterrado para coches que se construye justo en esa zona podrán ir avanzando a medida que se vayan considerando agotados los trabajos de los arqueólogos. La decisión de no conservar la villa la tomó el martes la comisión de seguimiento de las obras de La Sagrera, explicó Ciurana.
Ese mismo día, sin embargo, el yacimiento ya no estaba entero. El hormigón del vial cubría el extremo norte de los restos. Desde que EL PERIÓDICO reveló el pasado día 2 la existencia de la villa y las excavaciones que se realizaban en ella en secreto, la base y las paredes del túnel del vial se han alargado unos 60 metros hasta cubrir los dos muros de un pasillo romano recubierto con el pavimento cerámico denominado opus signinum. La autorización para "desmontar" este pasillo y cubrir la zona la había dado la Generalitat en agosto antes de revelarse la existencia de la villa.
Adif, responsable de los trabajos de la estación de La Sagrera, explicó que "no se ha avanzado más allá de lo autorizado". La gruesa placa de hormigón de la base del vial y los operarios que trabajan en la obra se encuentran ahora a escasos dos metros de los restos de paredes, también con pavimentos, de las habitaciones dispuestas en batería destapadas en ese lugar. Las paredes ya desaparecidas podrían corresponder, según los arqueólogos municipales, a un espacio ornamental similar a un santuario mitológico dedicado a las ninfas. La excavación a cargo de 7 arqueólogos y 58 auxiliares continúa.